Friday, October 15, 2010

DIME EN QUÉ PIENSAS Y TE DIRÉ A DÓNDE VAS


Pues si hubiesen estado pensando en aquella patria de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad”. (Heb 11:15-16)

¿Cuántas veces no hemos dicho “mas vale malo conocido que bueno por conocer”?, personalmente acostumbraba a decirlo y repetirlo para convencerme de quedarme exactamente en el lugar ó situación en donde me encontraba y, a pesar de sentir que las cosas no marchaban del todo bien, simplemente resultaba más sencillo creer que era mejor asegurar lo “regular” que poseía que ir tras una “excelencia” que no podía ver por anticipado.

El libro de Hebreos, en el capítulo 11, menciona a aquellos hombres de fe que decidieron colocar su confianza en Dios, incluso cuando las circunstancias sugerían hacer lo contrario. Estos hombres dejaron atrás no solo lo que alguna vez fue su vida, sino todo pensamiento que se los recordara, y con esto anularon toda posibilidad de regresar.

“Recordar es vivir”, es otro dicho que tiene mucho significado en el ámbito espiritual. Cuando añoramos aquello que dejamos atrás inconcientemente podríamos estar abriendo la puerta de retorno a esa situación, se crea una especie de sensibilidad que poco a poco va haciendo su propio espacio en nuestra mente, y si no velamos en ello la puerta terminará abriéndose por completo y, sin darnos cuenta, estaremos empacando y tomando el primer tren de regreso al pasado del cual Dios nos sacó con tanto amor y misericordia.

El diccionario de la Real Academia Española dice que “pensar” es sinónimo de: añorar, razonar, imaginar, rumiar, meditar, estudiar, reflexionar, recapacitar, considerar, juzgar y calcular.

Veamos algunos motivos por los cuales los seres humanos tendemos a pensar en el pasado y dejarnos influenciar negativamente por el:

1.- Por curiosidad: los ángeles que Dios envió a destruir Sodoma y Gomorra le dijeron a Lot y a su familia: «Escapa, por tu vida. No mires atrás, ni te detengas en toda la llanura; escapa al monte, no sea que perezcas....» «Pero su mujer miró atrás, a espaldas de él, y se convirtió en estatua de sal» (Gen. 19, 17.26).

¿En qué habría estado pensando la señora de Lot que fue tan importante como para desobedecer a los ángeles que acaban de salvarlos? Tal vez pensó: “una miradita no le hace daño a nadie”, quizás se dijo a sí misma: “déjame ver como quedan esos abusadores, bien merecido que se lo tienen”, ó simplemente: “Ay! voy a darle un vistazo por última vez a mi casita, tan linda que me había quedado esa cocina italiana recién instalada!”.

Lo cierto es que la curiosidad no solo mató al gato, el deseo de ver lo que le fue vetado resultó ser mayor que la obediencia a aquellos que salvaron su vida y representaban al mismo Dios. La falta de obediencia siempre ameritará disciplina. “El Señor a quien ama, disciplina” (Heb12:6ª)

Con esto no quiero decir que es malo ser curioso, yo me considero una persona sumamente atraída por los temas que no conozco, cuando se habla de algo que está pasando en el mundo de lo cual no tengo conocimiento, aprovecho cualquier oportunidad para investigar sobre el asunto (generalmente en Internet). De hecho, si no fuese por el deseo de saber no estaría acá hoy escudriñando la Palabra de Dios acerca de estos versículos que capturaron mi atención.

Sin embargo, nuestro deseo de conocimiento debe sujetarse a los lineamientos establecidos por el Señor, el conocimiento alimenta nuestros pensamientos, por lo cual también debe llevarse cautivo a la obediencia a Cristo.

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” 2Cor 10:5

2.- Por rebeldía: en algunos casos, lo que comienza por una comparación inofensiva, termina en muchas quejas y murmuración. Encontramos un ejemplo de esto en el pueblo que Dios sacó de Egipto a través de su siervo Moisés. Es impresionante la facilidad con la que los seres humanos olvidamos las bondades de nuestro Padre Celestial y la agilidad con la que nos rebelamos cuando algo no cumple con nuestros niveles de exigencia, incluso cuando no estamos aportando absolutamente nada. Y es allí cuando surgen pensamientos de rebeldía que posteriormente se exteriorizan a través de la murmuración y queja.

Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto” Exo 16:2

“Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento. Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos”. Num 11:1-6

“Quejar” significa manifestar disconformidad con algo o alguien, y “murmurar” es conversar en perjuicio de un ausente, censurando sus acciones. Generalmente pretendemos disfrazar la queja diciendo que es una “crítica constructiva” y murmuramos con la excusa de que estamos manifestando nuestra “opinión personal”. Debemos tener sumo cuidado ya que esta actitud desagrada en gran manera a Dios (Num11).

Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. Pero él los salvó por amor de su nombre, para hacer notorio su poder.” Sal 106:7-8 / Neh 9:15-17

Vemos claramente que este pueblo recordaba las pocas ventajas que tenían en Egipto, pensaban en ellas constantemente y esto les hacía añorar y desear volver atrás. Lo que no puedo dejar de preguntarme es: ¿También añoraban todos esos años de esclavitud, humillación, trabajos forzados, castigos, muertes en cautiverio, torturas e injusticias?

Una de las estrategias del enemigo es sembrar de una manera muy sutil en nuestras mentes: duda, temor, frustración e incredulidad, y esto, como mencioné anteriormente, lo vemos manifestado a través de la queja y la murmuración.

Hace algunas semanas yo misma caí en esa trampa y no paraba de quejarme, murmuraba y me quejaba mental y verbalmente, hasta que el Señor mostró mi error de dos formas:

1) A través de un familiar que un día me enfrentó diciéndome: “Cuando vas a parar de quejarte, no hay algo que salga de tu boca que sea positivo, nada te agrada”. Les aseguro que eso dolió.

2) A través de mi tiempo devocional: mientras oraba, por supuesto quejándome por algo, el Señor me dijo “Para de quejarte y ORA. ¿Quieres que las cosas cambien a tu alrededor? ORA. ¿Crees que algo anda mal? ORA. ¿Tienes problemas con alguien? NO TE QUEJES Y ORA”. Eso dolió aún más.

Con estos dos llamados de atención entendí que al mantener pensamientos de esa naturaleza estaba desagradando a Dios y retrocediendo hacia mi antigua patria, a través de mi mente abrí una puerta a ese carácter disconforme del que Él me libró.

Moisés incitaba al pueblo de Israel a recordar lo bueno que Dios había hecho por ellos, que distinta sería esta historia si ellos hubiesen optado por pensar en las maravillas que Dios hizo por amor a ellos, en la libertad que les dio y no en las vanidades que dejaron en Egipto.

Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.” Ex 13:3

3.- Por incredulidad: existe cierto grupo de personas que, a pesar de recibir la Palabra de Dios, continúan albergando duda y temor en sus mentes, estos pensamientos van ocupando cada vez más espacio hasta el punto de hacerlos retroceder en su fe y fidelidad hacia el Señor. Cuando no creemos en alguien difícilmente pensaremos que esa persona hará algo bueno y extraordinario por nosotros, y esto influirá directamente en nuestra relación con ella.

Piense en alguna persona en la cual usted confía plenamente, tal vez algún miembro de su familia ó su mejor amigo. Por esa persona usted haría cualquier cosa, incluso dar su vida si fuese necesario, lo que diga es ley, porque usted ha depositado su confianza en él/ella.

Ahora piense en alguien en quien usted no confía del todo, usted conversa, le escucha, comparten algún tiempo juntos, pero difícilmente le seguirá en asuntos de gran importancia ó que ameriten algún compromiso trascendental.

Judas Iscariote y Tomás fueron discípulos de Jesús, convivieron con él, vieron milagros y prodigios, mas sin embargo mostraron duda en un momento determinado.

Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” Jn 20:29

Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo” Heb 3:12

4.- Por vicios: otra de las cosas que corrompen nuestra mente y nos llevan a actuar de manera contraria a lo que la Palabra nos enseña son las adicciones: alcohol, drogas, juegos de azar, pornografía, entre otras. Estos vicios solo acarrean destrucción y tristeza para la vida de quienes los consienten.

Recientemente la prensa mundial reseñó lo acontecido con Luke Angel, un joven inglés de 17 años que escribió un email ofensivo a Barack Obama, esto generó la visita de agentes de la Policía inglesa a los cuales confesó haberlo hecho en estado de embriaguez, por lo cual no recordaba ninguna de las amenazas escritas al Presidente de los Estados Unidos.

No sea que bebiendo olviden la ley, y perviertan el derecho de todos los afligidos”. Prov 31:5 / Isa 28:7

Es necesario que todo aquel que se hace llamar hijo de Dios piense como su padre celestial y discierna todas las cosas a través de Su Espíritu:

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” 1Cor 2:14-16

5.- Por impaciencia:

Cuando caminamos con Dios inevitablemente vendrán pruebas, en algunas de ellas el Señor nos revelará la solución por anticipado y solo nos pedirá esperar. Prácticamente implica dos pruebas en una: por un lado creer en su promesa y por el otro esperar el tiempo correcto para recibirla.

En Génesis 16 vemos a Sarai, esposa de Abram, quien seguramente después de mucho pensar (más en los “contras” que en los “pros”) insiste a su esposo que tenga un hijo con su sierva aún cuando ya había recibido la promesa de un hijo propio. Y si bien es cierto que el Señor tuvo misericordia de ella e igual cumplió su palabra, también podría decir que si Sarai hubiese tenido paciencia la historia para ella hubiese sido otra aún mejor.

Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai”. Gen 16:1-2

También tenemos una historia protagonizada por el rey Saúl, en donde el rey no espera al profeta Samuel para presentar la ofrenda como éste le había dicho, y por esto, que fue contado como desobediencia, fue apartado de él el favor de Dios.

Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado…Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó”. (1Sam 13:1-14)

Ese príncipe no era otro que David, quien habló muchas veces de esperar en el Señor y mostraba gran interés en cumplir Su voluntad apenas le era revelada.

Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”. Sal 40:1

Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo”. 1 Sam 17:48

Ojala tuviésemos la misma impaciencia por hacer la voluntad de Dios como la que tenemos por hacer la nuestra.

Siempre vendrán a nuestra mente pensamientos como: “ya ha pasado mucho tiempo, debo hacer algo por mi mismo” ó “Dios se ha olvidado de mi situación, está ocupado”. Te invito hoy a que sustituyas esos pensamientos con versículos como este:

Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación”. Isa 25:9

Paciencia significa esperar con fidelidad, así pues confiemos en que Dios no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse, lo que Él promete lo cumplirá a su tiempo.

Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa” Heb 10:36

El hijo prodigo pensó que tendría una vida mejor si tomaba las riendas de su vida lejos del consejo y protección de su padre, y luego de un período de mucho sufrimiento vino a su mente la abundancia de pan y generosidad que tenía en la casa de su padre. Jesús nos ha dicho que a través de Él tendremos pan de viva eterna, a su lado jamás habrá hambre ni sed.

Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!” Lc 15

Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza”. Prov 21:5

Cosas en las que un hijo de Dios debe pensar y recordar:

1.- En sus mandamientos y decretos:

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”. Sal 1:-3

2.- En la recompensa del que le sigue:

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Fil 3:13-14

3.- En su misericordia y perdón:

“De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus piedades”. Isa 63:7

4.- En sus milagros:

Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente. Haced memoria de las maravillas que ha hecho, de sus prodigios, y de los juicios de su boca”. 1Cro 16:11-12

5.- En su justicia:

“Vendré a los hechos poderosos de Jehová el Señor; Haré memoria de tu justicia, de la tuya sola”. Sal 71:16

6.- En el Creador y su creación:

“Me acordé de los días antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos”. Sal 143:5

7.- En el prójimo:

“Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo”. 1 Tes 1:2-3

“Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”. Heb 13:16

8.- En la Palabra de Dios:

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. Heb 4:12

9.- En dar gracias:

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Fil 4:6-7

10.- En permanecer unidos al cuerpo de Cristo:

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” Heb 10:24-25

11.- En renovarnos día a día:

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”. Efe 4:22-24

12.- En lo que proviene de Dios:

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Fil 4:8

Finalmente, recordemos los pensamientos que Dios tiene para con nosotros:

1.- Pensamientos de salvación:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”. Jn 3:16-17

2.- Pensamientos de paz:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jer 29:11

3.- Pensamientos de perdón:

“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”. Isa 43:25

4.- Pensamientos con propósito:

“Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria”.Isa 49:1

“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones”. Jer 1:5

5.- Pensamientos de renovación:

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad…Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará”. Isa 43:18-21 / 65:17


Definitivamente, Dios tiene algo muchísimo mejor para cada uno de nosotros, pero antes debemos decidir si queremos volver a lo que físicamente teníamos, a aquello “regular” que podíamos ver y tocar, ó queremos comenzar a caminar en fe creyendo en la “excelencia” de lo que espiritualmente nuestro Padre ya ha preparado para aquellos que confían en Él.


Dios te bendiga!

Itala D´Ambrosio Silva

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Friday, September 24, 2010

LOS FRUTOS MAS GLORIOSOS!

“En resumidas cuentas, ¿cuál es nuestra esperanza, alegría o motivo de orgullo delante de nuestro Señor Jesús para cuando él venga? ¿Quién más sino ustedes? Sí, ustedes son nuestro orgullo y alegría.”. 1Tes 2:19-20


De los cinco capítulos en los cuales se divide esta carta, creo que en éste es en donde más se expresa el gran amor de Pablo por aquellos que recibieron al Señor Jesús a través de él.

Los primeros versículos relatan las dificultades que tuvieron Pablo, Silvano y Timoteo para predicar en Tesalónica y la veracidad de su predicación, reafirmando la procedencia celestial de sus palabras. A lo largo del capítulo, Pablo hace uso de algunas analogías para describir su dedicación a esa joven iglesia, y finalmente cierra con broche de oro afirmándoles que son ellos la ofrenda más valiosa que podría presentar delante del Señor a su venida.

Tomando en cuenta la enseñanza de Pablo en este capítulo, me hice algunas preguntas:
- ¿Estoy yo guiando a las personas a mi cargo con el mismo amor y dedicación con la que lo hizo Pablo con los Tesalonicenses?
- ¿Los veo como la ofrenda más valiosa que puedo dar al Señor?

Según el apóstol Pablo, nuestra conducta hacia el nuevo creyente debe ser:

1) Honesta y humilde (v. 3-6):

Una de las cosas que caracteriza a un verdadero líder es que no tiene nada que esconder, en su portafolio no lleva dos agendas ni en su corazón el deseo de agradar a hombres por encima del anhelo de honrar a Dios.

Paradójicamente, este líder es admirado por quienes le siguen como consecuencia de su humildad, y es beneficiado por sus discípulos debido a su notable esfuerzo por no ser una carga para ellos.

2) Maternal (v. 7-8):

La esperanza de todo líder es ser amado por sus discípulos, pero los primeros pasos para que esto ocurra los da él mismo. Pablo se compara con una madre que amamanta y cuida a sus hijos, esto implica abnegación, una atención especial, tierna y constante. Observe como una madre tiene cuidado de su niño los primeros meses de nacido. Asimismo debemos atender a aquellos a quienes llevamos las buenas nuevas.

Justamente hace un par de días conversaba con la pastora acerca de mi conversión, y me decía que yo era una especie de “Pepito preguntón”, una persona extremadamente lógica, por lo cual hacía muchas preguntas, pero ella, como madre espiritual, tuvo gran paciencia y constancia. Así que, como Pablo, puedo decir que ella se goza en los frutos que han generado las semillas que una vez sembró, tal vez con algunas lágrimas, pero también con amor y esperanza.

3) Irreprochable (v.9-10):

De nada nos sirve hablar y no actuar. La Palabra nos dice que no seamos solo oidores, sino hacedores (Sant 1:22-25). Un líder que no vive lo que predica es peor que aquel que ni lo predica ni lo vive, porque el que no da testimonio afecta negativamente el trabajo de los que si son de conducta ejemplar, pero el que no lo predica ni lo vive, a pesar de que se daña a si mismo, no arrastra a otros con él. Jesús advirtió a sus discípulos diciéndoles: “pobre de aquel por quien vienen los tropiezos” (Lc 17:1-2).

El Señor Jesús también les enseñó que vendrán algunos tropiezos en el camino, que no será fácil, es por esto que debemos estar unidos, cuando uno cae el otro debe estar allí para levantarlo y no para pasarle por encima. Prediquemos lo que vivimos, y fortalezcámonos unos a otros en las áreas que aún se encuentran débiles.

4) Paternal (v. 11-12):

Generalmente los padres tienden a ser más estrictos que las madres pero ambos son igual de importantes en la formación de un hijo. Pablo trató a sus discípulos con la ternura de una madre pero también con las exigencias y correcciones de un padre. Los consoló en tiempos difíciles y los exhortó en momentos de posible vacilación. La exhortación no es algo que agrade en el momento, pero por experiencia propia puedo asegurar que será eternamente agradecida y recordada. Algunos de sus frutos son: obediencia, disciplina y orden.

5) Anhelante (v.17-18):

¿Quién, siendo discípulo, podría decir que no es agradable ver el interés de su líder no solo por integrarlo al trabajo ministerial, sino por cultivar una amistad que conlleve a un compañerismo más estrecho?

Pablo no solo se mostró como el gran líder espiritual que era, sino como un amigo y hermano, los tesalonicenses supieron que, aunque Pablo estaba impedido de ir hasta ellos, en su corazón estaba el ferviente deseo de estar en Tesalónica, les expresó en sus cartas las ansias de verlos, de estar con ellos compartiendo como una gran familia. Esta actitud siempre fortalecerá los lazos entre líder-discípulo.

Muchas veces solo llamamos a las personas para invitarlos a la iglesia sin siquiera preguntar cómo están ó en qué les podemos servir. Es importante que antes de hacer la llamada nos preguntemos qué nos gustaría que nos dijeran en caso de estar al otro lado de la línea telefónica.

“El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio” Prov 11:30

Dios los bendiga!

Itala D´Ambrosio S.
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Thursday, September 23, 2010

MUCHOS LLAMADOS, POCOS ESCOGIDOS...

“Hermanos amados de Dios, sabemos que él los ha escogido, porque nuestro evangelio les llegó no sólo con palabras sino también con poder, es decir, con el Espíritu Santo y con profunda convicción. Como bien saben, estuvimos entre ustedes buscando su bien”. 1Tes 1:4-5

En la primera carta de Pablo a los tesalonicenses, vemos reflejado el amor y dedicación de este apóstol hacia aquellos que recibieron las buenas nuevas a través de él, así como el agradecimiento al Señor por la consolidación de su Palabra en cada uno de ellos.

La comunidad cristiana de Tesalónica era relativamente joven, con poco tiempo de formada y comenzando apenas a crecer en medio de obstáculos y gran oposición. Sin embargo, nada de esto fue impedimento para que aquellos hombres y mujeres fuesen instrumento de gran valor en las manos de Dios. Los versículos 4 y 5 confirman el llamado de este pueblo a dar testimonio del evangelio, a ser ejemplo y guía espiritual a pesar de la tribulación que atravesaban, la cual lejos de desanimarlos mas bien pareciera darles fuerzas para seguir adelante.

Según lo que afirma Pablo en estos versículos, los elegidos de Dios, aquellos que han sido llamados a su servicio y aceptan seguirle, abre su corazón y alberga en el:

1) El poder de Dios:
El mismo Señor Jesús les dio potestad a sus discípulos para que en su nombre hicieran milagros (Mt 10:1), pero fue realmente en el día de Pentecostés que ellos recibieron este poder y comenzaron a ser instrumentos de Dios completos, viéndose milagros y prodigios a través de ellos.

Con respecto al día de Pentecostés, la Palabra dice que los discípulos estaban “unánimes juntos” (He 2:1). “Unánime” significa: grupo de personas de común parecer; y “juntos” quiere decir que estaban reunidos en un mismo lugar.

El Señor se complació en otorgarles estos dones extraordinarios cuando finalmente estaban en un solo sentir, con una misma visión, y reunidos en un mismo lugar, trabajando en equipo. Él no derramó su poder en uno primero y en otro a la semana siguiente, NO, Dios se agrada de la unidad del cuerpo. Imagínese a Dios dando piernas fuertes y rápidas a un cuerpo en donde los ojos no ven ó simplemente no están, está persona correrá y con la misma rapidez se caerá.

Nos preocupamos por recibir dones, por ser usados por Dios e ir como grandes profetas a las Naciones, tal vez soñamos con un ministerio como el de los hermanos Calveti, y nos esforzamos por conseguirlo ¿quién dice que no? Pero hoy yo quiero que meditemos en lo siguiente:
“El Señor quiere que, en vez de afanarte por desarrollar individualmente tu ministerio, le tiendas la mano a aquel condiscípulo que tal vez empieza, que quizás aún no entienda la visión con la que estén trabajando, que te reúnas con quienes Dios ha elegido como condiscípulos y sean de un solo sentir, un solo pensamiento; anima al que está triste, fortalece al débil, se la andadera del que aún no puede caminar por su propia cuenta. De esta forma todos viviremos nuestro Pentecostés, pero como lo dice la Palabra: “unánimes juntos”

Si tu realmente consideras que Dios te ha elegido entonces se sobreentiende que eres un miembro activo de su cuerpo, que formas parte de un grupo de discípulos que están bajo la autoridad de un líder, que compartes la visión de la iglesia y ansías el bien común de la gran familia de Dios.


2) El Espíritu Santo:
Los tesalonicenses fueron ejemplo para otras comunidades, esto habla de la manifestación de los frutos del Espíritu Santo en ellos. Cuando el Espíritu de Dios mora en nosotros las palabras muchas veces sobran, nuestra conducta refleja el verdadero cambio, una transformación que va acorde con las enseñanzas y el carácter de nuestro Señor Jesucristo.

Si realmente consideras que Dios te ha elegido entonces se sobreentiende que el carácter de Cristo en tu vida da testimonio por si solo a los que te rodean, que los frutos del Espíritu se manifiestan en tus acciones cada día más (Gal 5:22).

3) Profunda convicción:
Algunos diccionarios dicen que “convicción” es una idea fuertemente arraigada. Esta gente de Tesalónica verdaderamente experimentó un cambio radical, toda la enseñanza recibida de Pablo y sus discípulos fue aceptada como la verdad absoluta. En otras palabras, aunque no veían no dudaron, y aunque las circunstancias parecían contradecir esas enseñanzas, ellos permanecieron seguros de recibir algún día aquello que no habían visto, a esto le llamamos FE (Heb 11:1).

Si realmente consideras que Dios te ha elegido entonces se sobreentiende que confías plenamente en la enseñanza que has recibido de tus líderes espirituales, que entiendes y proclamas el Evangelio como la verdad absoluta, incluso en situaciones de oposición y opresión, y que has experimentado una transformación fácilmente visible por quienes alguna vez te vieron sin el Señor a tu lado.


“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” Jn 15:16

Dios los bendiga!

Itala D´Ambrosio S.
www.dambrosioitala.blogspot.com

Thursday, September 9, 2010

¿DE QUÉ LADO ME COLOCARÁ EL PASTOR? ¿DERECHA Ó IZQUIERDA?


Y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino”. (Mt 25:32-34)

Sería muy sencillo que solo me preguntarán de qué lado quiero estar, alzar la mano e inmediatamente pasar al lado derecho, al lado de los herederos. Sin embargo, por más lana que compre y vista no estaré en el lugar reservado para las ovejas si mi conducta no demuestra lo que realmente ellas representan.

Existen algunas características de las ovejas que me gustaría resaltar:

1.- “Oveja que anda...bocado halla” (Alimentación) La oveja es un animal herbívoro, esto quiere decir que se alimenta de plantas.

Nuestra fuente de alimentación debe ser la Palabra de Dios. Muchas veces decidimos variar el menú y vamos a un mundo en donde se nos ofrece fillet mignon envuelto en hojas de lechuga y nos insisten en que es un plato vegetariano. Lo peor de esto es que, aún sabiendo que no lo es, saboreamos hasta el último bocado concientes de que luego vendrá la indigestión.

¿Cómo se sentirá un pastor al ver a la oveja que vio nacer, cuidó y protegió, ahora adulta pero enferma por desobediencia?

“Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”. (Heb 13:17)


2-. Buena oveja la que produce y no se queja” (Productividad): de la oveja el pastor obtiene leche, carne, cuero y lana.

Si nos llamamos a nosotros mismos ovejas y aceptamos todos los beneficios que involucran la cobertura de nuestro pastor, eso significa que también traemos bendiciones a su vida, que somos productivos y que él puede tener la plena confianza de que su esfuerzo, dedicación, constancia e incluso riesgos por nuestra causa no son en vano.

¿Puede nuestro pastor contar con esa reciprocidad?

“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos” (Mt 7:15-17)

3- “Aunque visto de lana, oveja no me llaman” (Carácter): es un animal pacífico, dócil, no se deja guiar por cualquiera, solo sigue la voz de su pastor, vive en comunidad, si alguna presiente peligro alerta a las demás.

Nuestro carácter se manifiesta a través de nuestras acciones. Muchas veces nos afanamos en adquirir conocimiento y creemos que el pastor nos debe tomar más en cuenta porque nos hemos convertido en grandes teólogos con media Biblia memorizada, sin embargo, hasta que todo ese conocimiento no se materializa en obras difícilmente se contará como testimonio. En la película “El Libro de los Secretos”, Denzel Washington memoriza la Biblia sin ponerla en práctica, y después de muchos errores cometidos se da cuenta que de nada le sirve conocerla sin vivirla.

El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”. (Lc 6:45)

¿Podrá nuestro pastor mirarnos y sentir paz en colocarnos del lado derecho? ó ¿continúa con el trabajo agotador de traernos de vuelta al redil cada cierto tiempo?

Cuando el pastor ve a una oveja fuera del redil va y la trae de vuelta, esto lo hace cuantas veces sea necesario y nos parece maravilloso, pero a la hora de bendecirlo con lana, cuero, carne y leche nos cuesta dar el paso. Aún manejamos el concepto de que el pastor está para dar y no necesita recibir. Es importante corregir esa conducta de “embudo” en donde el lado más amplio es el nuestro.

“Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra”. (1Tes 5:12-13)

Bendecimos a nuestros pastores y les agradecemos haber aceptado el arduo trabajo que implica alimentarnos, cuidarnos, protegernos y guiarnos a la meta que ya Dios dispuso para cada uno de nosotros.

Itala D´Ambrosio S.

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Sep 2010

Sunday, July 4, 2010

¿Cuántas tarjetas amarillas llevas tú?

¿Cuántas tarjetas amarillas llevas tú?
¿Cuántas más necesitas para jugar un partido limpio
ó que finalmente te expulsen con una roja?

Cada cuatro años el mundo se une para disfrutar la emoción de la Copa Mundial de Futbol, cada cuatro años vemos a mucha gente escoger su equipo favorito y vestir sus camisas reglamentarias como señal de soporte. Algo que me llamó mucho la atención este año, quizás porque esta vez le estoy poniendo mas atención al juego, son las reglas establecidas para corregir las faltas de los jugadores, en especial las famosas tarjetas amarillas y rojas.

Generalmente, los jugadores son amonestados verbalmente en las situaciones que podrían catalogarse como normal dentro del juego, pero cuando el arbitro observa premeditación al cometer una falta procede a mostrarle la tarjeta amarilla, a la segunda tarjeta amarilla será expulsado del juego con tarjeta roja, quedando a consideración de la FIFA el número de juegos que será suspendido el jugador de acuerdo a la gravedad de sus acciones.

Pensando en esto, me preguntaba ¿Cuántas tarjetas amarillas tendrá Dios con mi nombre escrito? ¿Será que ya no le quedan más amarillas para mí y la siguiente podría ser una roja?

La Palabra de Dios nos enseña que su misericordia es para siempre (Sal 107:1), que perdona y olvida nuestras faltas, aún las más graves (Miq 7.18–19), y que por sobre todas las cosas nos ama (1 Juan 3.1–3).

No puedo imaginarme al Señor expulsándonos de su presencia a la segunda falta cometida, de seguro ninguno de nosotros tendríamos acceso a Él ahora mismo. Y ese es un gran motivo para darle gracias, para bendecir su infinita bondad y pedirle que nos ayude a jugar un partido limpio, que nos guíe a ganar la copa de vida eterna sin que nuestro oponente tenga algo con que acusarnos delante de nuestro árbitro celestial.

Gracias Señor, por establecer tus propias reglas y hacernos jugadores más que vencedores.

Itala D´Ambrosio Silva
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Tuesday, June 29, 2010

ÉTICA: ¿Cómo se comporta un discípulo verdaderamente radical? - Parte II (En los Estudios)

“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones”
(Prov.21:2)

En el caso de aquellos que se están preparándose académicamente, a cualquier nivel, es importante que tengan en cuenta que ustedes dan testimonio a sus compañeros y a sus profesores, su ética será atacada por tentaciones tales como: copiar en un examen, pedir a otro que haga la tarea por usted y presentarla como suya ó algo tan aparentemente insignificante como dar una falsa excusa por llegar tarde a clases o no entregar un trabajo a tiempo. Les aseguro que estas tentaciones se presentarán tan irresistiblemente convenientes que será difícil rechazarlas. Pensamientos como:

a) “A nadie hago daño con una mentirita como esta”
b) “Es que no tuve tiempo de estudiar para este examen, pero para el próximo si estudiaré”
c) “Es que este profesor es muy malo, nadie le entiende, y de paso la tiene agarrada conmigo”

Su respuesta a todos esos pensamientos que, obviamente no provienen de Dios, debería ser:

a) En ninguna parte de la Biblia nos hablan de diferentes niveles de mentiras, solo tenemos dos opciones: mentimos ó decimos la verdad. Cuando mentimos, incluso en estos casos, supuestamente inofensivos, nos hacemos daño a nosotros mismos y a la confianza que Dios ha depositado en nosotros.

Luc 16:10 dice “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”.

El mismo David, durante su huida de la ira del rey Saúl (1Samuel 21), llegó a Nob y se presentó al sacerdote Ahimelec, éste sorprendido le pregunta: “¿Cómo vienes tú solo, y nadie contigo?”, y David, en lugar de contestar con la verdad y decirle que el rey Saúl lo persigue y que huye por su vida, decide contarle otra versión de los hechos, diciendo: “el rey me encomendó un asunto secreto”. Tal vez pensó “pobre hombre, mejor no le digo nada para no angustiarlo”, ó quizás: “si le digo podría ponerlo en peligro”.

Esta historia pronto termina para Ahimelec y toda Nob cuando el rey Saúl descubre que ayudó a David y lo sentencia a muerte, no solo a él sino a todos los sacerdotes de Nob, ochenta y cinco en total, también mujeres, niños e incluso sus animales fueron muertos a filo de espada. Lo que deseo demostrar con esto es que a pesar de que David no actuó con deseo de hacer un mal, su mentira aparentemente inofensiva trajo consecuencias desastrosas a terceras personas, me imagino que él sintió gran dolor en su corazón al enterarse que por su culpa toda una ciudad de sacerdotes de Dios fue aniquilada.

b) ¿Qué pensaría yo de alguien que durante todo el año escolar me ha hablado de la diferencia entre vivir con Cristo y sin Él, y de repente observo que esa misma persona está haciendo trampa en el examen final?

Si no pudimos estudiar para un examen, entonces deberíamos pensar en dar el 200% de nosotros en la siguiente prueba y así recuperar la calificación, pero bajo ningún concepto el fin justificará los medios en esta nueva vida que tenemos en Jesús, y mucho menos si esto pone en riesgo el acercamiento de otros al evangelio.

Lucas 17:1-2: “Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos”.

Nosotros, como cristianos, no nos regimos por la conveniencia que nos ofrece el mundo, sino por los valores que nos revela el evangelio. Si fuese por las facilidades que podría obtener de este mundo, les garantizo que me iría a estudiar a la Universidad de Sevilla, España, en donde fue aprobado el 29 de Septiembre del 2009, el derecho de los alumnos a completar su examen aun cuando fuesen sorprendidos copiando en plena prueba, otro artículo menciona que la asistencia a clases teóricas no serán obligatorias (me imagino que por eso necesitarán copiar en los exámenes).

Ahora bien, podríamos decir que si estudio en la Universidad de Sevilla no necesitaré ir a clases, e incluso, si mi profesor me ve copiando no podrá suspenderme de la prueba, solo hará un reporte, porque el artículo Nro. 20 de la “Normativa Reguladora de Evaluación” de dicha Universidad me protegerá. Debo entender que esto me es “lícito”, pero lo que realmente debo preguntarme es “¿me conviene?” “¿me edifica?”.

Todo me es lícito, pero no todo conviene, todo me es lícito, pero no todo edifica” ( 1Cor 10:23)

También me pareció interesante un reportaje publicado por la revista Estampas, del diario El Universal, titulado “¿Sus hijos copian?”. En este reportaje se habla de un 75% de alumnos que copian, número que va en aumento paralelamente a la falta de ética de los estudiantes y la tecnología, pero quisiera citar textualmente dos párrafos que guardan mucha relación con el tema que estamos tratando visto desde la perspectiva de los expertos en la materia:

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Aunque la epidemia de trampas es preocupante, la actitud de los estudiantes es mucho más perturbadora para los profesores y directores. "Muchos de los alumnos ni siquiera piensan que están haciendo algo suficientemente malo como para preocuparse”, dice McCabe, profesora de la Rutgers University en Newark, Nueva Jersey. “Piensan que deberíamos centrarnos en el panorama global —los políticos y los empresarios— no en las conductas poco éticas en las escuelas. ‘La gente hace trampas, asúmanlo’, dicen los estudiantes”.

También se convierte en la mejor opción para aquellos estudiantes que sí respetarían las normas pero que ven a sus compañeros engordar su promedio de notas con medios deshonestos. Los expertos llaman a esto el efecto dominó de la trampa. Es similar a la crisis que se observa en los deportes profesionales: algunos atletas temen que si no toman esteroides u otra droga ilegal para aumentar su desempeño, quedarán en desventaja en comparación con quienes lo hacen. “Los muchachos honestos consideran que tienen que mantenerse a la par de sus compañeros cuando se trata de las calificaciones”, indica McCabe. “Entonces, si un grupo de estudiantes decide copiarse, los otros puede que hagan lo mismo
”…

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Puede consultar el artículo completo en la Web, bajo el link: http://www.eluniversal.com/estampas/anteriores/040704/familia.shtml.

Nuevamente cabe mencionar: “Todo me es lícito, pero no todo conviene, todo me es lícito, pero no todo edifica” (1Cor 10:23)


c) En el preciso momento que dejamos de lado a nuestro guía, el Espíritu Santo, y nos preguntamos a nosotros mismos qué hacer ante determinada situación, es cuando comenzamos nuestra escalada hacia el razonamiento de las circunstancias y, por consiguiente, le abrimos las puertas a esas tentaciones llamadas “EXCUSAS”.

Si se torna difícil entender la metodología del profesor, nuestro deber es buscar asesoramiento externo; si percibimos que existe una incomodidad del profesor hacia nosotros que raya en lo personal, la mejor solución es traer ese problema delante de Dios en oración y esperar que las condiciones estén dadas para aclarar cualquier mal entendido.

La primera excusa dada por el ser humano está reflejada en Génesis 1:11-13, en donde Adán culpa a Eva, y Eva culpa a la serpiente por desobedecer a Dios. Si bien es cierto que el tentador tuvo su castigo, también lo es que aquellos que escucharon las excusas y se dejaron influenciar por ellas tuvieron que afrontar las consecuencias de su error.

Steven Gerrard, uno de los principales jugadores de la selección de futbol inglesa, fue entrevistado luego de un empate inesperado ante la selección de Argelia en el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, le preguntaron a qué se debió ese empate, y él respondió: “No voy a darles excusas, evidentemente debemos analizar y reorganizar nuestro juego, solo nosotros somos los responsables”.

NUESTRA CONDUCTA ES NUESTRA RESPONSABILIDAD
NO HAY EXCUSAS QUE NOS EXIMAN DE LAS CONSECUENCIAS



Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta fuere limpia y recta”.
(Prov. 20:11)



Dios los bendiga!

Itala D´Ambrosio S.
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28 Jun 2010

(3ra parte: Ética en el trabajo)

Wednesday, June 23, 2010

ÉTICA: ¿Cómo se comporta un discípulo verdaderamente radical? - Parte I (En la familia)


“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten”. (Col 3:18-20)

En estos tiempos, en donde a lo bueno se le llama “malo” y lo malo se acepta como “bueno”, es comprensible que en determinados momentos nos sintamos confundidos a la hora de tomar decisiones. Es por esta razón, que estaremos ahondando en la importancia del manejo de la ética en la vida cristiana.

Primeramente, ética es una parte de la filosofía que estudia la moral y los deberes del hombre, está compuesta por una serie de reglas o principios morales que rigen la conducta. Aplicando esto a nuestra nueva vida como cristianos, podríamos decir que “ética” se refiere a una serie de lineamientos morales que nos definen como verdaderos seguidores de Cristo.

A pesar de que nuestros valores y principios se nutren día a día por medio de la Palabra de Dios, muchas veces nos dejamos estimular por las situaciones que nos rodean ó malos hábitos del pasado que aún no han sido totalmente desarraigados.

En esta primera parte nos concentraremos en el manejo de la ética en la familia. En el hogar es donde aprendemos los valores y principios que posteriormente iremos poniendo en práctica a lo largo de nuestra vida.

Veamos algunos principios fundamentales que deben practicarse en todo hogar cristiano:

1.- Mantener un matrimonio ejemplar:

En Proverbios 31, del versículo 10 en adelante, se describe una serie de virtudes que toda mujer de familia debe procurar poseer: es confiable, conciliadora, productiva, trabajadora, activa, esforzada, buena administradora y negociante, prudente, sabia, valiente, compasiva, y principalmente, ama a Dios por sobre todas las cosas.

Por otro lado, el hombre de familia debe caracterizarse por ser un esposo amoroso, fiel, responsable en todas las áreas, sabio y gentil. (Ef 5:25 / 1Cor 7:3 / 1Pe 3:7). El padre es el encargado de orientar al resto de los miembros de la familia, por lo cual es de suma importancia que cada decisión sea guiada por el Espíritu Santo. José fue elegido como padre de nuestro Señor Jesús por ser un hombre justo y temeroso de Dios (Mt 1:18-25).

El matrimonio es un pacto con Dios y con la persona amada (Mal 2:14/Prov 2:17). Los conyugues que están bajo la cobertura divina no piensan: “si nos va mal nos separamos”, “si las cosas no mejoran nos divorciamos y empezamos de nuevo por separado”. Los cristianos debemos ver el divorcio no como la gran solución que nos plantea el mundo, sino como el peor de los problemas para toda la familia. Las estadísticas a nivel mundial demuestran que la mayoría de los jóvenes con problemas de agresión, drogas, alcoholismo y prostitución provienen de padres divorciados.

He visto amigos que aún no reciben a Cristo en su corazón tratando de escapar de sus problemas conyugales a través de la infidelidad y posteriormente la separación. Eso es exactamente lo que el mundo nos vende, pero una pareja que realmente practique los principios morales que Cristo nos enseña no buscará escapar de sus problemas en relaciones extramatrimoniales, mas bien, los enfrentará con humildad bajo la cobertura y soporte de sus líderes espirituales.

2.- Honrar a los padres e instruir a los hijos:

Uno de los mandamientos dados por Dios a Moisés fue honrar a nuestros padres. “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”. (Exo 20:12). Esto tiene una conexión directa con lo que es la obediencia y el respeto a la autoridad. Si logramos que desde el seno familiar los niños se sujeten a sus padres, en un futuro no muy lejano este aprendizaje los convertirá en jóvenes responsables y comprometidos, dispuestos a seguir al Señor y a sujetarse a sus autoridades espirituales.

Lamentablemente, he visto niños que irrespetan y desobedecen públicamente a sus padres, y éstos, lejos de disciplinarlos, ignoran la situación diciendo “! Ay, que niño tan tremendo, no se que voy a hacer con él!” ó “es que corregirlo me duele más a mi que a él, pobre hijito mío, nadie lo comprende!”.

Padres, este mensaje es para ustedes: Dios los ha bendecido dándoles hijos para que sean instruidos con amor disciplinado. Si usted no corrige a su hijo de niño mucho menos lo podrá hacer de adulto, y el daño estará hecho, no para usted, sino para el futuro de esos pequeños herederos que el Señor puso confiadamente en sus manos.

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. (Prov.22:6)

Hebreos 12:4 menciona que el Señor al que ama, disciplina. Afortunados son aquellos hijos que a temprana edad entienden este concepto. Desafortunadamente yo tardé un poco en asimilarlo (años después que mi papá partió con el Señor) y no tuve la oportunidad de agradecerle por su corrección y disciplina, pero puedo asegurarles que no hay un día en el cual no agradezca a Dios por el padre que me guió a asumir mis responsabilidades como hija, hermana y parte de una comunidad.

Hace unos meses, una psicóloga, especialista en casos de familia, dijo en su programa de televisión: “Conducta que no se corrige, conducta que se repite. ¿Usted quiere que su hijo siga cometiendo los mismos errores?, entonces no lo discipline y así seguirá tropezando una y otra vez sin que nadie lo detenga”.

Ahora bien, es importante conocer la diferencia entre disciplinar y maltratar. Un padre, practicante de la Palabra de Dios, es capaz de convertir un problema familiar en una oportunidad para reafirmar en su hogar valores como: respeto, integridad, paciencia, prudencia, compasión, fidelidad y obediencia.

Hijos, independientemente de cualquier desavenencia, desacuerdo ó errores de nuestros padres, debemos honrarlos desde el momento en que nos dan la vida hasta el momento en que dejemos este mundo, y ese, al igual que los otros, es un mandamiento NO NEGOCIABLE.

Honrar significa demostrar públicamente respeto, admiración y estima por alguien. Una manera de adorar a Dios es honrando a nuestros padres, con sus defectos y virtudes, y en su momento nosotros también seremos honrados a pesar de nuestros errores y aciertos.

“Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura. Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley. Porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre. Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás”. (Prov.4:1-4)

3.- Considerar la relación entre hermanos:

Cuando hablo de considerar me refiero a construir y mantener una buena relación con nuestros hermanos. Encontramos un par de casos muy conocidos en la Palabra que son: Caín y Abel - Esaú y Jacob. En ambos casos, Caín y Jacob, no respetaron la relación con sus hermanos Abel y Esaú, y fueron contundentemente disciplinados por el Señor. (Gen 4:8; 27:41)

Debemos cuidar especialmente toda palabra que salga de nuestra boca hacia ellos, recordando que nuestras declaraciones serán de bendición ó maldición para toda la familia.

En el libro de Génesis también encontramos un ejemplo de una relación entre hermanos fracturada desde el principio, en donde la envidia de los hermanos de José lo lleva a sufrir por años, pero finalmente Dios enaltase la fidelidad de José y lo coloca en una posición en donde él tuvo la opción de vengarse de sus hermanos, y sin embargo miren lo que decide:

“Vinieron también sus hermanos y se postraron delante de él, y dijeron: Henos aquí por siervos tuyos. Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? (Gen 50:18-19)

¿Por qué nos resulta más fácil perdonar a un amigo, o incluso a un extraño, que a un miembro de nuestra familia? Es una excusa muy común decir “es que lo esperaba de cualquier persona, menos de él”, ahora bien, mientras más amamos, ¿mayor no debería ser nuestra disposición a perdonar? (Mt 18:21-22)

Concluyo esta primera parte con Joel 1:3 en donde se explica el motivo por el cual debemos procurar mantener los valores y principios cristianos en nuestros hogares:

“De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación”.


Dios los bendiga!

Itala D´Ambrosio S.
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22 Jun 2010

(2da parte: Ética en los estudios)

Tuesday, March 23, 2010

Escudero 144 ¿Estás conmigo?

En el film “Las Crónicas de Narnia (El León, La Bruja y El Armario)” la escena más impactante para mí fue el momento en donde estaba por comenzar la batalla decisiva entre el bien (personificado por un grupo de combatientes al mando del Príncipe Peter), y el mal (la bruja y sus aliados). En esta escena, Peter mira a los ojos a su fiel servidor con un poco de temor y le dice: “¿Estás conmigo?”, y éste le contesta: “Hasta la muerte”, pero lo expresa con tal seguridad que llena de coraje al príncipe, el cual, de inmediato, da comienzo a la gran batalla. Al final del combate, ese mismo escudero es herido cuando arriesgaba su vida para salvar la de su líder.

Recuerdo haber visto esta escena una y otra vez, pensando “Dios, yo quiero gente así a mi alrededor, amigos fieles, de gran fe y soporte incondicional, por favor envíalos.”

Hoy en día puedo ver claramente la respuesta de Dios a esa solicitud: “Para recibir debes comenzar dando, aquel que desea ser apreciado entre los suyos deberá convertirse en servidor, siembra y cosecharás.”

El Señor Jesús dijo: “Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. (Mt 20:26-28)

La visión con la cual trabajamos en nuestra iglesia nos hace a todos, sin excepción, responsables del cumplimiento de las metas, pero hoy he quiero concentrarme específicamente en la labor de aquellos que pertenecemos al grupo de los 144 discípulos escogidos por nuestros líderes, ya que somos el siguiente eslabón de liderazgo después de los pastores y sus discípulos, por lo tanto, también sus escuderos. Tú y yo formamos parte fundamental de las bases con las cuales el cuerpo de Cristo se está edificando en esta nación, como tales, debemos ser ejemplo a aquellos que vienen en camino.

Terry Nance, en su libro “El Escudero de Dios”, nos recuerda características básicas de un discípulo, como lo son obediencia y fidelidad, también nos plantea la necesidad de complementarlas con otras que, como escuderos 144, deberíamos desarrollar aún más.

Primeramente, un escudero, también mencionado en la Palabra de Dios como siervo, servidor o paje de armas, es aquella persona comisionada para apoyar, proteger e incluso ministrar a su líder.

En lugar de enumerar las funciones primordiales de un escudero prefiero colocarlas a manera de test y así podamos no solo refrescar nuestro conocimiento, sino autoevaluarnos y determinarnos a fortalecer las áreas que lo ameriten:

1.- Fortalezco a mi líder: cuando estoy a su lado mi líder se siente ministrado y gozoso al percibir la paz que produce mi fe en el Señor, sin importar la situación por la cual estemos atravesando.(Sal 27:1/ 1Sam 16:23) •
2.- Respeto a mi líder y me sujeto a su autoridad: pese a cualquier circunstancia, entiendo que es un ser humano con virtudes y defectos, pero sobre todo es EL UNIGIDO DE JEHOVÁ, por lo cual acepto sus decisiones y su forma de llevarlas a cabo, pudiendo yo sugerir, mas nunca juzgar. (Rom 13:1-2) •
3.- Alcanzo las metas de mi líder: Me esfuerzo en cumplir con los objetivos propuestos por mi líder y me regocija ser parte de su triunfo. (Fil 3:12-14) •
4.- Sigo a mi líder a donde quiera que va: incluso en situaciones de extremo peligro mi líder sabe que puede contar conmigo (1Sam14:13) •
5.- Llevo a cabo las órdenes de mi líder: cuando mi líder gira instrucciones yo las escucho, anoto, intercedo delante de Dios por sus prontos frutos y las ejecuto inmediatamente con eficacia. (1Cor 11:2) •
6.- Cuento con suficiente fe para animar a otros: En mi escudo de fe se apagan los dardos de fuego del enemigo que vienen en contra de mi líder y el resto de sus discípulos. (Efe 6:16) •
7.- Mantengo el nombre de mi líder en alto: mi boca y mis oídos están protegidos contra toda murmuración, y rechazo radicalmente a todo aquel que la albergue en contra de mi líder (Ex 16:8). •
8.- Soy valiente en el Señor: cuento con la valentía necesaria para salir y abrir camino a mi líder y consiervos, incluso en las situaciones en donde pueda ser avergonzado (1Pe 2:20). •
9.- Ejerzo la autoridad dada por Dios: soy capaz, en el nombre de Jesús, de echar fuera demonios, sanar toda enfermedad y toda dolencia (Mt 10:1). •
10.- Soy atalaya de mi líder. Poseo el discernimiento y la sabiduría de Dios necesaria para alertar a mi líder acerca de posibles situaciones de peligro que puedan presentarse, tanto a él como a la congregación. (Eze 33:3) •
11.- Observo previamente las necesidades: antes de que mi líder exprese verbalmente lo que necesita yo me preparo anticipadamente y estoy listo para suplirlas (Lc 12:40). •
12.- Establezco lazos estrechos con mi líder: tenemos una gran comunicación, confiamos plenamente el uno en el otro, es hermano y amigo. (Pro 17:17) •
13.- No soy una carga: mi líder confía en que cuando le consulto un problema es porque también le plantearé las posibles salidas al conflicto (Exo 18:22). •
14.- No escondo nada a mi líder: excepto por su fiesta sorpresa de cumpleaños, mi líder conoce todo de mí, no hay nada oculto. (Mc 4:22) •
15.- Soy una persona sana: he sido libre de todo orgullo, ira, inmoralidad, amargura, rebeldía, inconformidad, queja, contienda, competencia y resentimiento, que podrían impedir mi desarrollo espiritual •
16.- El Espíritu de Dios mora en mí: los frutos del Espíritu Santo son fácilmente expuestos a través de mi carácter: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. (Gal 5:22). •
17.- Trabajo con excelencia: no descanso hasta lograr que las actividades realizadas se ejecuten con un alto grado de calidad. (Hec 11:4) •
18.- Soy un servidor humilde: no busco reconocimiento público, sino adorar y exaltar a Dios con mi disposición a servir. (St 1:9) •
19.- Administro los bienes de Dios: diezmo, ofrendo y aplico toda normativa que contribuya a un mejor control de gastos de la iglesia y su estabilidad financiera. (Mt 24:45-51) •
20.- Estoy comprometido: con Dios, los pastores, líder, consiervos y aquellos que son y/o serán mis discípulos. (Is 6:8) •

Los escuderos “144” no solamente tienen la responsabilidad de soportar, ministrar y defender a su líder inmediato, otros líderes y a sus Pastores, sino que también deben estar preparados para ganar, consolidar, discipular y enviar a 1728 personas.

Me gustaría que todos los que formamos parte de este grupo “144” podamos atesorar en nuestro corazón el hecho de que Dios nos ha colocado en una posición de privilegio, directa ó indirectamente estaremos influenciando a miles de personas. La sangre derramada por Jesús a través de la corona de espinas nos abre puertas a la conquista, si este no es el momento de demostrarle que le creemos, entonces ¿cuándo lo será?

Con solo cinco veces más que nos multipliquemos a partir de nuestra posición de 144 podríamos ganar para Cristo la nación entera y sus alrededores. Aquí te dejo algunos números para que puedas tener una idea tangible de cuántas personas estarías influenciando desde tu posición de “144”.

1
12
144
1.728
20.736
248.832
2.985.984
35.831.808


Espero que cada líder pueda tener la satisfacción de escuchar la misma respuesta que recibió el príncipe Peter cuando pregunte:

Escudero 144 ¿Estás conmigo?

Dios te bendiga.

Itala D´Ambrosio S.
www.dambrosioitala.blogspot.com

Tuesday, February 23, 2010

JOSÉ: REAL SACERDOCIO

“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS”. (Mt 1:18-25)

Reiniciando la lectura del Nuevo Testamento me llamó la atención algo que nunca había detallado antes, a partir del momento en que el ángel de Jehová revela en sueños a José que María ha concebido del Espíritu Santo y éste lo acepta sin dudar Dios continúa dirigiéndolo a fin de esquivar las maquinaciones de aquellos que no deseaban el nacimiento de Jesús.

Nuestro pastor siempre nos dice que si queremos respuestas acerca de la Palabra de Dios le preguntemos directamente a ella, así que, al leer nuevamente el texto, las preguntas que le hice fueron: ¿Por qué Dios se enfocó en darle las revelaciones a José y no siguió presentándosele a María? ¿Por qué el ángel de Jehová continuó guiando a José en sueños y no continuó con María cuando fue ella la elegida para llevar en su vientre al Hijo de Dios y cumplir con la mayor y más importante profecía de la Biblia?

Cabe destacar que, lejos de ser un cuestionamiento feminista, se podría decir que son preguntas muy lógicas tomando en cuenta la situación. ¡Qué bueno que la lógica de Dios no es como la nuestra!

Ahora bien, la respuesta que tengo para ofrecerles es la siguiente:

José y María no consumaron el matrimonio hasta después del nacimiento de Jesús, pero de todas formas estaban casados ante los ojos de Dios y de los hombres. Esto significa que José era el sacerdote de su casa, la autoridad de su hogar. No quiero decir con esto que el Señor no se revela a nosotras las mujeres, quiero decir que Dios jamás se contradice y ha establecido en su Palabra lo siguiente: “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Ef 5:22-32 / Col 3:18)

Analicemos un poco los casos de José y Zacarías:

1) En el principio ambos fueron considerados hombres justos delante del Señor, por lo cual los bendijo haciéndolos partícipes del cumplimiento de estas profecías, les fue asignada la tarea de criar al Señor Jesús y a Juan el Bautista respectivamente. (Mt 1:19/Lc 1:6).

2) Al Dios revelarles sus propósitos José creyó inmediatamente y obedeció, pero Zacarías abrió puertas a la duda, lo cual trajo como consecuencia que, mientras José era usado por el Señor cada vez más, Zacarías tuvo que ser disciplinado, siendo enmudecido hasta el nacimiento de Juan el Bautista (Mt 1:24/Lc 1:18-20).

A las mujeres, este es mi consejo:

Casadas, oren para que sus esposos nunca dejen de ser hombres justos a los ojos de Dios, que se mantengan atentos a su voz y obedezcan sin dudar como lo hizo José. Y que ustedes tengan, incluso en las situaciones más adversas, el discernimiento y la paz de seguir a sus esposos como seguramente lo tuvo María. Esto traerá gran bendición a toda la familia.

Solteras, oren para que Dios les permita establecer un hogar junto a un hombre con la sensibilidad y valentía con la que José se determinó a cumplir el propósito del Señor y que ustedes puedan ser ayuda idónea.

A los hombres:

Ustedes han sido llamados a ser quienes guíen sus hogares, tienen la responsabilidad de ser hombres rectos, justos y obedientes a Dios, tanto ustedes como cada miembro de sus familias han sido apartados para ser “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios”, así pues, estén atentos a las instrucciones del ángel de Jehová, guíen a lugar seguro a sus familias y verán los milagros que por tanto tiempo han estado esperando. Este es el tiempo de recibirlos!


Cuando Dios hizo pacto con Abraham una de las cosas que le aseguró fue: “serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Gen 12:3b). Hoy nos apoderamos de esta promesa con la mayor de las esperanzas.

Dios te bendiga!

Itala D´Ambrosio S.
www.dambrosioitala.blogspot.com
22 feb 2010

Tuesday, February 16, 2010

¡Quítate de delante de mí, Satanás! – Parte II

“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”. (Mat 16:21-23)

En la primera parte estuvimos hablando de lo que pasa cuando nos dejamos engañar y usar por el enemigo y lo que nos recomienda la Palabra de Dios para no ser piedra de tropiezo a nosotros mismos y a quienes nos rodean. En esta segunda parte me gustaría indagar más acerca de nuestro enemigo como parte de la estrategia para derrotarlo, dejando claro que quien merece principal atención es nuestro único y adorado Dios.

1) ¿Quién es satanás?

Creo importante comenzar con la Palabra de Dios que dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col 1:16).

Dios creó absolutamente todo perfecto, pero lamentablemente ese estado de perfección inicial algunas veces no permanece, y así como sucedió con Adán y Eva vemos que, tiempo antes, sucedió con satanás.

“Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló en ti maldad” (Ezequiel 28:15).

En ese mismo capítulo del libro de Ezequiel (v.13-17) vemos que originalmente satanás era un ángel poseedor de una hermosura y sabiduría que solo Dios era y es capaz de crear, esto lo ensoberbeció de tal manera que llegó a querer ser como Dios, por lo cual fue echado de los cielos junto con aquellos ángeles que estaban con él. Y si hay algo de lo cual podemos estar seguros es que aprendió muy bien esa lección, ya que este fue el mismo pretexto con el que luego engañó a Eva.

Satanás significa “adversario” u “oponente” Jn 13:27. También se le asignan otros nombres en la Biblia, como lo son: abadón, apolión (destrucción): Apo 9:11; acusador: Apo 12:10; adversario: 1Pe 5:8; ángel de luz: 2Cor 11:4; belcebú: Mat 12:24; Luc 11:15; belial: 2Cor 6:15; engañador: Apo 12:9; 20:3; diablo: (calumniador): 1Pe 5:8; dragón: Apo 12:3; enemigo: Mat13:39; maligno: 1Jn 5:19; dios de este mundo: 2Cor 4:4; mentiroso, padre de mentiras: Jn 8:44; príncipe de los demonios: Mat 12:24; príncipe de este mundo: Jn 12:31; serpiente: Gen 3; tentador: Mat 4:3; león rugiente: 1 Pe 5:8; gobernante de las tinieblas: Efe 6:12; espíritu que obra en los hijos de la desobediencia: Efe 2:2.

Algunas características de satanás y sus demonios:

1- Los demonios no son omnipresentes. Solo pueden estar en un lugar a la vez a diferencia de Dios que está en todas partes al mismo tiempo. (Mt 8:28-34).

2- Los demonios no son omniscientes. Poseen una inteligencia muy aguda (Mc 1:24; Hec 19:15-16); pero jamás podrán compararse con la omnisciencia de Dios.

3- Los demonios no son omnipotentes, su poder ha sido limitado por Dios (Mc 9:22-27). Nunca superará la omnipotencia del Señor (Jn 10:21).

2) Su estrategia:

Definitivamente lo que el padre de las mentiras busca es apartarnos de la voluntad de Dios y someternos a la suya, ya que lo que él desea es tomar su lugar y ser él el motivo de nuestra adoración. Para lograr esto no lo hace vestido de rojo y con un tridente en la mano, todo lo contrario, siempre tratará de tergiversar la realidad invadiendo nuestros pensamientos de una manera casi irresistible, mostrándonos lo malo como bueno, lo injusto como justo y lo indecente como honroso, básicamente, nos incita a ir en contra de los preceptos de Dios, a desobedecerle, despojándonos así de su bendición y protección.

Su ataque va dirigido a aquellos que representan un peligro en sus planes, aquellos que ejercen influencia sobre otros, no solo dentro de la iglesia sino fuera de ella. Su atención se concentra en aquellos líderes (actuales ó futuros) a todos los niveles de nuestra sociedad. ¿Por qué esto? simplemente porque hasta satanás tiene el conocimiento que si tienes de tu lado al líder también tendrás a quienes lo siguen. El pecado del rey David trajo juicio sobre toda la nación bajo su cargo (2Sam 24). Asimismo, conoce muy bien la Palabra en Zac 13:7b que dice "hiere al Pastor y se dispersarán las ovejas”, y de seguro también le ha dado una ojeada a los libros de liderazgo de John Maxwell referente a que si conquistas a un seguidor añadirás uno, pero si conquistas a un líder te multiplicarás.

En el libro “Desenmascarando al Espíritu de Jezabel”, John Paul Jackson da claros ejemplos de cómo el adversario se introduce en la casa de Dios para desintegrar el liderazgo y de esa forma dispersar a sus miembros.

3) Cómo desarmar a nuestro adversario:

3.1.- Declara el poder de la sangre de Cristo: esta es nuestra principal y más poderosa arma junto con la Palabra de Dios que nos confirma su victoria sobre el enemigo, aunado a la confesión y el testimonio.

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” (Apo12:11)

3.2.- Confiesa tus faltas: a fin de que el acusador no se adelante a avergonzarnos públicamente.

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1Jn 1:9 / Mt 5:25)

3.3.- Escudriña la Palabra de Dios: lamentablemente el enemigo la conoce mejor que muchos de nosotros, por eso sabe como atacarnos, pero huye de aquellos que la conocen y la aplican.

“Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían”. (Mt 3:10-11)

3.4.- Anhela la presencia del Espíritu Santo: Él nos da discernimiento y nos guía en todo.

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” Jn 14:26

3.5.- Ora y permanece alerta en todo tiempo: descuidos abren puertas difíciles de cerrar.

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. (Mt 26:41)

3.6.- Nuestro corazón, fuente de vida: cuida celosamente que los deseos de tu corazón vayan paralelos a los deseos de nuestro Padre celestial.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (Prov 4:23)

3.7.- Renueva tus pensamientos: no des cabida al enemigo a través de tu mente.

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” Fil 4:8

Dios está buscando gente que crea en Él, que esté dispuesta a dejarse moldear y desee formar parte de su familia, gente valiente y esforzada que no retroceda durante la primera batalla sino que permanezca hasta ganar la guerra, y para aquellos fieles Él les da está promesa:

“El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo” Apo 21:7


Dios te bendiga!
By Itala D´Ambrosio
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Thursday, February 11, 2010

¡Quítate de delante de mí, Satanás! – Parte I

“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”. (Mat 16:21-23)

La primera vez que leí este pasaje lo primero que cruzó por mi mente fue “Señor, que duras palabras! pobre Pedro!”. Luego entendí que actitudes extremas ameritan correcciones extremas. Pedro, quien acababa de ser honrado nada más y nada menos que con las llaves de los cielos, ahora estaba siendo usado por el enemigo para persuadir a Jesús de no completar el propósito por el cual estaba en medio nuestro.

Esta situación trajo algunas interrogantes a mi mente:

¿En qué momento pasamos de ser Hijos de Dios para ser llamados Satanás?
¿Durante cuánto tiempo y con qué frecuencia adquirimos ese apodo?
¿Cuándo tomamos el lugar del enemigo?

Lo tomamos cuando:

1) Nos dejamos engañar (temor, dudas, frustración, rebelión, orgullo, auto-compasión, auto-suficiencia, etc.)

“Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí” (Gen 1:13)

“porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató”. (Rom 7:11)

2) Nos dejamos usar (incitando a otros a seguirnos en desobediencia, rebelión, inmoralidad sexual, traición, murmuración, etc.)

“Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;” (Luc 22:3)

“Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel” (1Cro 21:1)

“Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?” Hec 5:3

Nuestra tendencia natural es asignarle toda la culpa de nuestras malas acciones al enemigo, a aquel llamado satanás, diablo, serpiente, padre de mentiras, acusador, entre otros nombres que se mencionan en la Biblia (en la parte II estaremos ahondando más sobre este tema), pero lo cierto es que el enemigo no entra si nosotros mismos no colocamos nuestras hermosas e inocentes manos en la perilla de la puerta y le damos vuelta. En el libro “Sé libre” Mary Jo Clouse dice: “Es importante comprender que los demonios no pueden entrar a voluntad; deben tener un derecho legal o una puerta de oportunidad”.

Cuando Jesús le dice a Pedro “Satanás” se refería a dos cosas:

1) Estaba reprendiendo al enemigo, quien obviamente estaba seduciendo a Pedro en ese momento.

2) Estaba advirtiéndole a Pedro del peligro en el que se encontraba de ser no solo engañado sino usado por el adversario. Un llamado de atención a velar.

Lo segundo que el Señor Jesús le dice a Pedro, luego de reprenderlo, es: “porque me eres tropiezo”. Cuando somos engañados y usados por el padre de las mentiras lamentablemente nos convertimos en piedra de tropiezo para nosotros mismos y para las personas que están a nuestro alrededor. Veamos lo que dice la Biblia a este respecto:

“Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos”. (Lc 17:1)


Qué nos recomienda la Palabra de Dios:

1) Toma la decisión de ser de bendición:
“Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”. (Rom 14:13)

2) Apártate de aquel que no acepta corrección:
“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos” (Rom 16:17)

3) Pide al Señor discernimiento para edificación de los que te rodean:
“Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” (1Cor 8:13)

4) Valora tu ministerio:
“No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado” (2Cor 6:3)

5) Mantente en la presencia de Dios y ama a tu prójimo como a ti mismo:
“El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo”. (1Jn 2:10)

Quiero concluir dejándote una palabra de ánimo, porque el Señor también dice en su Palabra que si tropezamos Él nos levantará y no solo eso sino que, si permanecemos en Él, Él hará tropezar a nuestros enemigos:

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron”. (Sal 27:1-2)


Dios te bendiga!
By Itala D´Ambrosio
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Monday, January 25, 2010

¿ESTOY YO PREPARADO PARA SER BENDECIDO?

Rey Uzías (2Crónicas 26:4-5)

“Uzías hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho Amasías, su padre. Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó”.


El rey Uzías gobernó Judá durante 52 años. Fue un gran rey a quién Dios bendijo permitiéndole no solo reinar por tanto tiempo, sino también obtener gran fama por restaurar la prosperidad de su pueblo, formando un ejercito victorioso y promoviendo la agricultura. El problema con Uzías fue, básicamente, que llegó un momento en el que el poder recibido por Dios lo envolvió de tal manera que lo hizo apartarse de Él.

Imagínate que Dios concede todas tus peticiones referentes a la prosperidad, visualízate con invaluables posesiones, dinero, poder, fama internacional y el respeto y admiración de todos los que te rodean… ¿Y ahora que? ¿Cuáles serán los lineamientos a seguir? ¿Qué harás con todo ese dinero, poder y fama? Porque si estás orando por prosperidad quiere decir que ya tienes un plan a desarrollar con todas esas bendiciones por venir y, aún más, ya tienes estrategias trazadas a fin de evitar que esas bendiciones se conviertan en maldiciones para tu vida.

Es por eso que te invito a meditar en lo siguiente:

1) Visualiza lo que quieres:

Mírate a ti mismo en la posición que has anhelado durante años, con toda la amplitud que tu imaginación sea capaz, como dicen algunos “con todos los juguetes”. Visualiza ese momento que has estado esperando con ansias, el tiempo de la recompensa, ese gran día en el que el Señor te dice: “Aquí está tu bendición, por tu fidelidad te la has ganado”.

Mt 25:23 "Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor".


2) Visualiza lo que Dios quiere:

Ahora imagina al Señor dirigiéndose a ti y dándote instrucciones precisas acerca de todo eso que ha puesto en tus manos. ¿Qué te dice? ¿Qué espera de ti? ¿Cuál es su visión? ¿Concuerda con la tuya? ? ¿Qué quiere el Señor?

2.1.) Él quiere que le honremos:

Exo 9: 16 "Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra".

2.2.) Él quiere que le seamos fieles:

Deu 8: 18-19 "Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis".

2.3.) Él quiere que hagamos el bien:

Prov 3:27-28 "No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle".

Prov 21:13 "El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará, y no será oído".


3) Visualiza lo que harás

A este punto ya sabes lo que quieres obtener y sabes lo que Dios quiere que hagas con eso que te dará, así que ahora solo queda ser esforzado y valiente e ir por esas bendiciones colocando al Espíritu del Señor al mando. Él bendecirá a aquellos capaces de bendecir a otros, ayudará a aquellos dispuestos de corazón a ayudar a otros. El plan de Dios es que el amor que Él nos da pueda fluir a través de nosotros, que otros crean en Él por nuestro testimonio.

Deu 15: 7 "Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, 8sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite. 9Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado. 10Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des; porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas. 11Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra;b por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.

Gal 2:10 "Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer".


Finalmente, creo que es sumamente importante concluir diciendo:

1Cor 13: 3 "Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve”.

Y que Dios te bendiga hasta que sobreabunde!

Itala D´Ambrosio
25 ene 2010