Tuesday, February 12, 2013

PERDONANDO CÓMO JOSÉ Y PIDIENDO PERDÓN COMO SUS HERMANOS 2da Parte:


PERDONANDO CÓMO JOSÉ Y PIDIENDO PERDÓN COMO SUS HERMANOS 2da Parte:

GENESIS 50 (NTV)

14 Después de haber enterrado a Jacob, José regresó a Egipto junto con sus hermanos y todos los que lo habían acompañado al entierro de su padre. 15 Pero ahora que su padre había muerto, los hermanos de José tuvieron temor, y se decían: «Ahora José mostrará su enojo y se vengará por todo el mal que le hicimos».
 16 Entonces enviaron a José un mensaje que decía: «Antes de morir, tu padre nos mandó que 17 te dijéramos: “Por favor, perdona a tus hermanos por el gran mal que te hicieron, por el pecado de haberte tratado con tanta crueldad”. Por eso nosotros, los siervos del Dios de tu padre, te suplicamos que perdones nuestro pecado». Cuando José recibió el mensaje, perdió el control y se echó a llorar. 18 Entonces sus hermanos llegaron, y se arrojaron al suelo delante de José y dijeron:    —Mira, ¡somos tus esclavos!  19 Pero José les respondió:    —No me tengan miedo. ¿Acaso soy Dios para castigarlos? 20 Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que yo pudiera salvar la vida de muchas personas. 21 No, no tengan miedo. Yo seguiré cuidando de ustedes y de sus hijos.
Así que hablándoles con ternura y bondad, los reconfortó.

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Hace aproximadamente un año escribí acerca de José y sus hermanos, en ese tiempo estudiamos la personalidad de José y su capacidad para perdonar y olvidar el mal que sus hermanos habían tramado contra él.

Este escrito puede encontrarlo en el siguiente link:
http://www.dambrosioitala.blogspot.com/2012/02/perdonando-como-jose-y-pidiendo-perdon.html

Cuando estudiamos la vida de José, una de las cosas que más nos impacta es su especial capacidad para perdonar a sus hermanos, incluso aunque éstos llegaron a pensar en asesinarlo.

Generalmente, utilizamos este pasaje para hablar de la importancia del perdón, pero esta vez quisiera que veamos el otro lado de la moneda, y también analicemos la actitud que debe tener aquel que pide perdón.

En este pasaje puedo ver tres cambios de actitud que les permitió recibir el perdón, primeramente de Dios, y seguidamente de José (porque fue Dios quien ministró directamente al corazón de José y lo quebrantó de esa manera tan especial).

Estos hombres recibieron perdón porque:

1.- Reconocieron su error:

Lo primero que decía el mensaje que enviaron a José de parte de su padre Jacob fue: “perdona a tus hermanos por el gran mal que te hicieron” (v.17a). Si no hubiesen estado de acuerdo con esa declaración simplemente no hubieran enviado el mensaje a su hermano José.

Cuando una persona reconoce con sinceridad el mal que ha hecho, hay dos cosas que vienen de la mano con esto. La primera es una profunda tristeza, es a lo que llamamos quebrantamiento. Y la segunda, es el arrepentimiento. Siempre he escuchado a mi pastora decir que “sin quebrantamiento no hay arrepentimiento”.

El apóstol Pablo explica que esta tristeza producida por el arrepentimiento trae buenos frutos que nos acercarán al Señor, y por consiguiente a los que nos rodean.

10 Pues la clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja del pecado y trae como resultado salvación. No hay que lamentarse por esa clase de tristeza; pero la tristeza del mundo, al cual le falta arrepentimiento, resulta en muerte espiritual” 2 Corintios 7:10


2.- Se reconciliaron con Dios:

En segundo lugar, ellos mismos declaran su rendición delante de ese único Dios viviente en quien su padre y José creyeron: “Por eso nosotros, los siervos del Dios de tu padre, te suplicamos que perdones nuestro pecado” (v.17b).

Este es un paso muy importante, el verdadero arrepentimiento hace que el agraviante se acerque a Dios, en medio de esa tristeza que le produce el pensar que ha causado dolor a otra persona, lo primero  que hace es pedir perdón a Dios y suplicar su dirección y sabiduría. Esto trae como consecuencia un cambio de actitud, una gracia especial que será derramada sobre su vida, de manera tal que cuando pida perdón, la persona agraviada ya estará preparada por el Espíritu Santo, y tendrá una sorprendente disposición para perdonar.

¡Dios es así de perfecto y compasivo con quienes lo buscan de corazón!

Salmo 32:1-2 “ ¡Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubre su pecado! Sí, ¡qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró la culpa de su cuenta, los que llevan una vida de total transparencia!

Salmo 86:5 “¡Oh Señor, eres tan bueno, estás tan dispuesto a perdonar, tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!

3.- Fueron humildes:

En tercer lugar, vemos a los hermanos de José mansos como nunca antes: “¡somos tus esclavos” (v.18). La humildad forma parte de ese fruto que produce el Espíritu Santo en toda persona que decide realmente tener comunión con Él.

Gálatas 5:22-23 “En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!

Mateo 5:5 “Dios bendice a los que son humildes, porque heredarán toda la tierra

Mateo 23:11-12 “El más importante entre ustedes debe ser el sirviente de los demás; pero aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados


Para concluir este tema que, como dije al principio, comencé a meditar con mayor interés hace aproximadamente un año, puedo decir que, independientemente de los agravios recibidos (como fue el caso de José), ó de los errores cometidos (como los de sus hermanos), todos necesitamos comunión con nuestro Creador, todos debemos procurar permanecer en su presencia diariamente, sin esa relación con el Señor jamás podremos perdonar como lo hizo José, y mucho menos pedir perdón como lograron hacerlo sus hermanos.

Oremos para que nuestros pasos sean guiados por el Señor, a fin de que Su voluntad se cumpla, y que todo ayude a bien en nuestras vidas y en la vida de los que se afectan con nuestras acciones.

“Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos” Romanos 12:18

Dtb!

Itala D´Ambrosio S.
22/02/2012 – 12/02/13

Sunday, February 10, 2013

Quítenle esa ropa sucia!


Quítenle esa ropa sucia!

Hace unos días, conversando con una amiga misionera que actualmente se encuentra trabajando con algunas iglesias en La India, me hablaba acerca de los obstáculos que se han levantado para formar grupos de intercesión en ese lugar, y coincidimos en que Dios está urgido en levantar intercesores que se coloquen en la brecha, que se atrevan a creer que pueden mover la mano de Dios por medio de sus oraciones.
Esta misionera también me animó a leer sobre una de las visiones que Dios le dio al profeta Zacarías. La visión es la siguiente:
Zacarías 3:1-7 (NTV)
Entonces el ángel me mostró a Jesúa, el sumo sacerdote, que estaba de pie ante el ángel del Señor. El Acusador, Satanás, estaba allí a la derecha del ángel y presentaba acusaciones contra Jesúa. 2 Entonces el Señor le dijo a Satanás: «Yo, el Señor, rechazo tus acusaciones, Satanás. Así es, el Señor que eligió a Jerusalén te reprende. Este hombre es como un tizón en llamas que ha sido arrebatado del fuego».
La ropa de Jesúa estaba sucia cuando estuvo de pie ante el ángel. Entonces el ángel dijo a los otros que estaban allí: «Quítenle esa ropa sucia». Luego se volvió hacia Jesúa y le dijo: «¿Ya ves? He quitado tus pecados y ahora te voy a dar esta ropa nueva y fina».
Luego yo dije: «Deben también colocarle un turbante limpio en la cabeza». Así que ellos le pusieron en la cabeza un turbante sacerdotal limpio y lo vistieron de ropas nuevas, mientras el ángel del Señor permanecía cerca.
Entonces el ángel del Señor habló solemnemente a Jesúa y le dijo: «El Señor de los Ejércitos Celestiales dice: “Si tú sigues mis caminos y me sirves con cuidado, recibirás autoridad sobre mi templo y sus atrios. Permitiré que camines entre los otros que están aquí”

Este profeta fue llamado aproximadamente 500 años antes del nacimiento de Jesús. Habló proféticamente a los exiliados para que volvieran a buscar la presencia de Dios, y los animaba a reconstruir el templo.
Vamos a analizar estos siete versículos:

V.1-2- Entonces el ángel me mostró a Jesúa, el sumo sacerdote, que estaba de pie ante el ángel del Señor. El Acusador, Satanás, estaba allí a la derecha del ángel y presentaba acusaciones contra Jesúa. 2 Entonces el Señor le dijo a Satanás: «Yo, el Señor, rechazo tus acusaciones, Satanás. Así es, el Señor que eligió a Jerusalén te reprende. Este hombre es como un tizón en llamas que ha sido arrebatado del fuego».
La situación que estaba viviendo este sacerdote en ese momento es algo a lo que cada hijo de Dios debe enfrentarse frecuentemente.
Este sacerdote (sacerdote significa “representante del pueblo delante de Dios y de Dios delante del pueblo”), estaba de pie ante el Señor pero también estaba Satanás. Satanás siempre se presentará para acusarnos, para tratar de destruir la confianza que Dios ha depositado en nosotros. En Job 1 también vemos como Satanás trata de desprestigiar a Job delante del Señor.
Apocalipsis 12:10 dice: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”

Si bien es cierto que Satanás está constantemente acusándonos delante de Dios, también es importante recordar que primeramente esta el Ángel del Señor para defendernos. Jesús prometió interceder por nosotros igualmente día y noche, y mayor es Él, que está en nosotros, que el que está en este mundo. (1Jn4:4)

22Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. 23Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. (He 7.22-25)

“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1Tim2:5)

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1)

Zacarias visualiza al Ángel del Señor justo enfrente del sacerdote. Puedes tener la plena certeza que el Señor jamás te ha dejado, que independientemente de lo grave que sean las acusaciones de Satanás, Dios nunca quitará su presencia de ti, mas bien tu eres quien decide si quedarte o no delante de Él, si realmente has dado motivos a Satanás para acusarte hoy es el día en que has sido llamado al arrepentimiento, a reconocer delante del Ángel del Señor tus errores y entregarte por completo a Su voluntad, de esa manera el enemigo no podrá volver a arrojarte al fuego, apenas te rindas delante de Dios el diablo huirá de ti.

Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo. 10 Humíllense delante del Señor, y él los levantará con honor.” Santiago 4:7-8,10

V.3-5 La ropa de Jesúa estaba sucia cuando estuvo de pie ante el ángel. Entonces el ángel dijo a los otros que estaban allí: «Quítenle esa ropa sucia». Luego se volvió hacia Jesúa y le dijo: «¿Ya ves? He quitado tus pecados y ahora te voy a dar esta ropa nueva y fina».
Luego yo dije: «Deben también colocarle un turbante limpio en la cabeza». Así que ellos le pusieron en la cabeza un turbante sacerdotal limpio y lo vistieron de ropas nuevas, mientras el ángel del Señor permanecía cerca.

En este tiempo, hemos sido convocados a interceder como nunca antes, se ha dicho que este es un momento crucial en donde Dios anhela escuchar las voces de sus escogidos clamar a Él, y que está dispuesto a mostrarnos cosas grandes y ocultas que aún no conocemos (Jeremías 33:3).

En base a eso, y leyendo estos tres versículos, le hice algunas preguntas al Señor: ¿Por qué les ordenaste a los otros que estaban allí cambiar las vestiduras de ese sacerdote? ¿Por qué no le dijiste a él mismo que se despojara de esa ropa sucia? ó más bien ¿Por qué el Ángel del Señor no lo vistió con las nuevas ropas? ¿Qué papel juegan esas personas a su alrededor? ¿Quiénes son?

Y la respuesta que recibí fue que, en este tiempo, ese trabajo de quitar las ropas sucias y colocar las nuevas no es más que la intercesión de los que están a su alrededor.

Inmediatamente, vino a mi mente la última parte de la palabra profética que Dios decretó para Colombia a través de la pastora Claudia Castellanos el día 30/01/2013, de la cual me apropié y decreté para la iglesia venezolana también, porque creo que aplica para todas las naciones y para cada cristiano, en ella se  resume el poder que hay en la intercesión, y es la siguiente:

Algunos de mis hijos murieron, pero por tu intercesión vendrá vida. Algunos hogares han entrado en crisis, pero por tu intercesión habrá restauración. Algunos de mis niños y de mis jóvenes están perdiendo la fe, pero por tu intercesión serán como David. Algunas de mis hijas han manchado sus vestiduras, pero por tu intercesión serán como María. Por eso, levanten manos al cielo sin ira ni contiendas, y con un corazón perdonador, y Dios hará grandes cosas"

Esto me hizo recordar la importancia de la cobertura espiritual, lo indispensable de formar parte del cuerpo de Cristo, de tener amistades cristianas que sabes que, lejos de juzgarte, interceden delante de Dios para que seas perdonado y reconciliado de una manera sobrenatural.

Hoy quiero que te visualices en dos posibles situaciones:
1) Tú como ese sacerdote: Dios te rescata, te perdona y te restaura cada vez que clamas a Él con genuino arrepentimiento. Dios te defiende cada vez que Satanás te acusa. Y a través de la intercesión de los cristianos que están a tu alrededor, con los cuales has hecho amistad, eres vestido con ropas nuevas y limpias. Quienes están a tu alrededor te ayudarán en tu restauración, lejos de juzgarte, buscarán que retomes tu posición de sacerdote, de líder, de ministro de Dios, lo antes posible.

2) Tú como parte de aquellos que están alrededor del sacerdote a restaurar: mira tus ropas, están nuevas y limpias, estás en una posición de privilegio, gozas de una comunión especial con el Ángel del Señor. Por consiguiente, tu deber es tomar las ropas sucias del que está siendo juzgado por Satanás y seguir las instrucciones del Señor. Tu obligación es cerrar tus oídos a las acusaciones que  Satanás hace en su contra y escuchar el mandato del Señor que te dice: “quita sus ropas sucias y vístelo con ropas nuevas y limpias”, en otras palabras, intercede por su vida, profetiza aliento de vida, sanidad, restauración, y cuando lo hagas, visualízate tomando sus viejas vestiduras y colocándole nuevas. Obedece al Señor en esto y verás la palabra dada a la Pastora Claudia Castellanos hecha una realidad en la gente por la cual estás intercediendo, ya sea tu familia, tus discípulos y en toda persona que desees que conozca al Señor de la manera como tú lo has conocido.

V.6-7: Entonces el ángel del Señor habló solemnemente a Jesúa y le dijo: «El Señor de los Ejércitos Celestiales dice: “Si tú sigues mis caminos y me sirves con cuidado, recibirás autoridad sobre mi templo y sus atrios. Permitiré que camines entre los otros que están aquí.

Finalmente, Dios da una instrucción y una promesa para el que la cumpla. A aquellos que decidan obedecer la Palabra de Dios y servirle con todo su corazón, tendrán esa autoridad que Jesús prometió cuando dijo: “mayores cosas harán en mi nombre” (Juan 14:12)

Hoy puedes hacer mayores cosas a través de tu intercesión, quitarás las ropas sucias de una nación entera llamada Venezuela, y si ella viste de ropas nuevas y limpias, tu familia, tu trabajo, y todo a tu alrededor también lo hará!

Dtb!
Itala D´Ambrosio Silva

Tuesday, January 15, 2013

02 DE ENERO DEL 2013 – Tiempo para RECHAZAR TENTACIONES


Génesis 3:
“Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen morirán”” (v.3)

Incontables veces he leído este pasaje, he escrito al menos un par de reflexiones acerca de la instrucción que Dios le da a la primera pareja (Adán y Eva) sobre este árbol, y ni hablar de todas las prédicas en las que he escuchado mencionarlo. Sin embargo, jamás me había preguntado: ¿Por qué Dios colocó ese árbol prohibido justo EN EL MEDIO del huerto?

En Génesis 2:9b dice “…Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal”

Imagino que ese huerto era amplio y muy hermoso, y en medio habían dos grandes árboles, el árbol de vida y el árbol de la ciencia del bien y el mal. Así que era imposible evitarlo, cada vez que Adán y Eva se acercaban al árbol de vida obligatoriamente tenían que ver el otro que ni siquiera podían tocar, mucha tentación para esos dos (con ó sin la serpiente incluida).

Ahora bien, ¿por qué colocarlo en el medio? ¿Por qué cerca del otro árbol? Imagino a esos dos simples mortales pasándole por al lado todos los días, porque ¿Quién ignora algo que está EN EL MEDIO del lugar donde vives, EN EL MEDIO del lugar donde trabajas, te diviertes, meditas, en fin, en donde desarrollas toda tu vida?

Esto me llevó a meditar un poco acerca de la tentación que diariamente enfrentamos en todos los ámbitos, cada uno de nosotros tenemos plantado en medio de nuestro huerto un árbol de vida y un árbol de la ciencia del bien y del mal, y diariamente debemos decidir de cuál comer.

Un ejemplo actualizado de esto es el tema del “soborno”. Hace un par de semanas conversaba con un grupo acerca de la corrupción que se la levantado en nuestro país, específicamente de cristianos que “porque mucha gente lo hace” también se incluyen en esos grupos que pagan a escondidas a funcionarios de diversas entidades para agilizar un trámite que por ley es totalmente gratuito.

No es lo mismo que usted contrate a un gestor de documentos (el cual es su trabajo, vive de ese oficio y está protegido por la ley), que usted pague por ejemplo a una persona que trabaje en una institución de trámites de nacionalización para que sus documentos se legalicen por otras vías que deben mantenerse ocultas. Eso se llama “S-O-B-O-R-N-O”, no hay otra definición.

“Por ninguna razón tuerzas la justicia ni muestres parcialidad. Jamás aceptes un soborno, porque el soborno nubla los ojos del sabio y corrompe las decisiones de los íntegros. 20 Que siempre triunfe la justicia verdadera, para que puedas vivir y poseer la tierra que el Señor tu Dios te da.” Deuteronomio 16:19-20

“El avaro causa mucho dolor a toda la familia, pero los que odian el soborno vivirán” Prov 15:27

Tanto el que recibe soborno como el que lo da alimenta la terrible corrupción que se ha desatado en estos tiempos. En la Biblia tenemos algunos ejemplos, con la certeza de que para ellos no hubo un final feliz:

-Dalila: fue sobornada por los filisteos, quienes deseaban destruir a Sansón, quien sucumbió ante ellos por su desobediencia. (Jueces 16:5-6)
-Judas: aceptó el soborno para traicionar a Jesús (Mateo 26:14-16 / Juan 13:21)
-Guardias en la tumba de Jesús: fueron sobornados para que no dijeran que Jesús había resucitado (Mateo 28:11-15)
Félix: colocó al Apostol Pablo en situaciones en la que esperaba que Pablo lo sobornara. Cosa que nunca hizo. (Hechos 24:24-26)

Otro ejemplo que vemos diariamente es el de la seducción. Especialmente en Venezuela, vemos como matrimonios son destruidos por la infidelidad, y donde solteros se ven envueltos en una moda del mundo que incita a jugar a la seducción, a llevar una vida superficial en donde solo importa divertirse de manera pasajera, sin importar los sentimientos o daños que puedan causar a otras personas. Miren lo que dice el Proverbio 7 con respecto a la seducción:

"21 
Con palabras persuasivas lo convenció;
    con lisonjas de sus labios lo sedujo.
22 Y él en seguida fue tras ella,
    como el buey que va camino al matadero;
como el ciervo que cae en la trampa,
23     hasta que una flecha le abre las entrañas;
como el ave que se lanza contra la red,
    sin saber que en ello le va la vida.
24 Así que, hijo mío, escúchame;
    presta atención a mis palabras.
25 No desvíes tu corazón hacia sus sendas,
    ni te extravíes por sus caminos,
26 pues muchos han muerto por su causa;
    sus víctimas han sido innumerables.
27 Su casa lleva derecho al *sepulcro;  ¡conduce al reino de la muerte!"

 Hay muchos ejemplos de la época actual en los que se tiene en frente los dos árboles, y se decide caer en la tentación de tomar el fruto del árbol equivocado, con consecuencias que se lamentan luego. Y por si fuera poco, se arrastra a quien tengan cerca, como Eva incluyó a Adán en su pecado.

Quiero decirte hoy que esos árboles EN EL MEDIO de tu huerto tienen un propósito muy importante, están en el medio para que los veas, los compares y decidas TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA de cual árbol comerás y qué clase de fruto le darás a comer a tu familia, porque TODO lo que hagas, ya sea en obediencia o en rebeldía a Dios, traerá consecuencias a tu núcleo familiar.


“Los que son honestos y justos, los que se niegan a obtener ganancias por medio de fraudes, los que se mantienen alejados de los sobornos, los que se niegan a escuchar a los que traman asesinatos, los que cierran los ojos para no ceder ante la tentación de hacer el mal; 16 éstos son los que habitarán en las alturas. Las rocas de los montes serán su fortaleza; se les proveerá alimentos, y tendrán agua en abundancia. 17 Sus ojos verán al rey en todo su esplendor, y verán una tierra que se pierde en la distancia” Isaias 33:15-17.

La tentación siempre estará en medio tuyo, no fuiste llamado a destruirla (a la primera pareja no se le ordenó quemar el árbol), fuiste habilitado para no sucumbir delante de ella, para discernir y alejarte de ella, evitando así alimentarte de sus frutos que llevan a la muerte.

En Santiago, capítulo 4 leemos lo siguiente:


¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. ¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros? Pero él nos da mayor ayuda con su gracia. Por eso dice la Escritura:
«Dios se opone a los orgullosos,
    pero da gracia a los humildes.»
Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón! 10 Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.

HOY ES UN TIEMPO PARA RECHAZAR TODA TENTACIÓN !

By Itala D´Ambrosio S.

01 DE ENERO DEL 2013 – Tiempo para SEPARAR

Génesis 1:
 Y Dios vio que la luz era buena. Luego separó la luz de la oscuridad. Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche»” (v.4).
“Entonces Dios dijo: «Que haya un espacio entre las aguas, para separar las aguas de los cielos de las aguas de la tierra»” (v.6)
“Entonces Dios dijo: «Que las aguas debajo del cielo se JUNTEN EN UN SOLO LUGAR, para que aparezca la tierra seca»; y eso fue lo que sucedió. 10 Dios llamó a lo seco «tierra» y a las aguas «mares». Y Dios vio que esto era bueno” (v.9-10)
“Entonces Dios dijo: «Que aparezcan luces en el cielo para SEPARAR el día de la noche; que sean señales para que marquen las estaciones, los días y los años” (v.14)

Generalmente, cuando hablamos de asuntos que tienen que ver con Dios, usamos mucho el verbo unir, armamos estrategias especialmente pensadas para reunir, armonizar, juntar. Sin embargo, me llamó la atención que en este primer capítulo de la Biblia Dios comenzó separando cosas, de hecho no creó al hombre, ni colocó en el huerto, hasta que no terminó de SEPARAR lo que estaba entremezclado, lo que se encontraba confundido, no definido.

Necesitamos comenzar este año de una manera diferente, definiendo claramente nuestras metas, separando la luz de la oscuridad, llamando a lo malo malo, y a lo bueno bueno. Es necesario que hagamos un análisis de todo cuando tenemos a nuestro alrededor y separar las aguas de la tierra seca, principalmente su casa. La biblia dice que una persona que no puede establecer su propia casa mucho menos podrá hacerlo con la casa de Dios.

¿Qué está desordenado en mi vida? ¿Qué debo separar en este tiempo? ¿A qué cosas necesito colocar límites?

Hasta que no hubo orden el hombre no fue colocado en el lugar donde viviría y se enseñorearía, y es interesante recordar que Jesús nos dio autoridad sobre la tierra, para que fuésemos los representantes del Reino de Dios. Asi que, se supone que debemos hacer lo que el Creador hizo para disfrutar del huerto: SEPARAR, ORDENAR, ORGANIZAR, DEFINIR, DIFERENCIAR.

Tomemos un tiempo a solas con Dios, y meditemos en qué está confundido, en cuáles son las prioridades para este año 2013. Tal vez hemos dejado a la familia a un lado por avocarnos al trabajo, quizás le dimos prioridad a otras relaciones dejando de lado nuestra comunión personal con Dios. Es importante reconocer los errores, pero más importante aún será corregirlos en este nuevo año 2013.

HOY ES UN TIEMPO PARA SEPARAR!

By Itala D´Ambrosio S.

Friday, December 7, 2012

¿Cómo administro el aceite que Dios me provee?



¿Cómo administro el aceite que Dios me provee?

El aceite de la viuda
1Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.  3 El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.5Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 7Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede”.
2 Reyes 4:5-7

Existen tantas maneras de interpretar esta historia que podríamos escribir un libro. Es uno de los pasajes bíblicos más contados cuando de hablar de milagros se trata. A partir de esta historia podemos hablar de temas como: la provisión de Dios y la mayordomía; los beneficios del temor a Dios y la obediencia, el Espíritu Santo y la unción, el discernimiento y la sabiduría en tiempos de crisis, la preservación de las relaciones familiares y el legado a las generaciones postreras, y muchos otros temas más.

Acá se narra la historia de una mujer que con valentía enfrenta no solamente el dolor de perder a su esposo, sino también la posible pérdida de sus hijos, a quienes deberá entregar como esclavos si no cancela las deudas adquiridas con su fallecido esposo. Sin embargo, esta viuda demuestra ser un ejemplo de fe y sabiduría, porque no desistió en aferrarse al Dios en el cual creyó y supo dirigirse a la persona más indicada, la única que podía ayudarla, un hombre de Dios llamado Eliseo.

En una situación tan angustiosa como la que ella vivía tal vez pensó en otras opciones, como por ejemplo acudir a otros prestamistas, pero ella tomó la decisión de creer que Dios podría hacer un milagro a través de ese profeta, porque ellos eran temerosos de Dios (v.1).

Seguidamente, ella obtiene el milagro que anhelaba, y luego recibe una instrucción final que es el punto en el cual deseo enfocar mi reflexión:
V.7b: “Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede”.

Básicamente, podemos dividir esta instrucción en tres (3) partes:

1.- “VE Y VENDE EL ACEITE”:

Dios nos ha dado una cantidad de recursos para que lo pongamos a trabajar a nuestro favor y dar testimonio de su provisión. Si vemos ese aceite como los dones y talentos con los cuales Él nos creó, podríamos decir que Dios nos dice: “Ve y ponlos en práctica”, y si lo vemos como los recursos materiales, podría pensar que Dios nos diría “Ve y genera ganancias”.

Dios proveyó un cordero para Abraham en el último minuto antes de que sacrificara a Isaac (Gen 22:13-14). Proveyó a Pedro para el pago de impuestos al templo (Mt 17:24-27), porque Él es Jehova Jireh (Dios proveedor).

La primera pregunta que me hago es: ¿Qué hago cuando Dios me envía a vender el aceite que me da? ¿Qué hago cuando me da la instrucción de generar ganancias de esos dones ó de esa provisión material que me da?

Mientras escribo esto trato de imaginarme a Abraham viendo el cordero que Dios le dio milagrosamente para el sacrificio y expresar: “Oye Isaac, sabes qué? Este cordero se ve muy bueno, como para comerlo con unas papas al vapor y una salsita de champiñones y albaricoque, uhmm!, mejor hacemos el sacrificio otro día”.

O quizás Pedro sacando las monedas del pez, y pensando: “Esto es mucho dinero para el templo, no me parece que necesiten tanto, mejor guardo la mitad para cualquier eventualidad que se nos pueda presentar en el camino”.

Si alguno de estos personajes no hubiese sido obediente y temeroso de Dios seguramente no estaría hablando de ellos. A veces Dios nos da algo, sea mucho o poco, material o espiritual, y nos da temor ponerlo a producir. Entonces vienen las quejas, primero porque no tenía nada, y ahora porque tengo algo que no se cómo multiplicarlo.

Lo primero que hizo la viuda después que Dios le proveyó el aceite fue ir al profeta, al hombre de Dios, a pedir consejo. A veces pedimos consejo a gente que está en peor situación, y por supuesto, el consejo será negativo: “No, no hagas esto porque ya a mi me fue mal, y ni se te ocurra hacer esto otro, porque yo no gane ni un centavo”.

En estos casos debemos dejar las emociones a un lado, detenernos a observar, meditar y a escuchar la instrucción Espíritu Santo, quien seguramente nos guiará hacia la persona más indicada para recibir consejo. Dios siempre coloca Eliseos más cerca de lo que la situación nos deja ver.

Dios te dice hoy “Ve y vente el aceite”, “aun lo poco que te he dado puedes y debes multiplicarlo, es tu derecho como mi hijo, y es tu deber para que des testimonio de mi bendición sobre ti”   

2.- “PAGA A TUS ACREEDORES”:

Básicamente lo que el profeta le dijo a la viuda fue que, apenas obtuviera la provisión, lo primero que debía hacer era pagar sus deudas, quedar en paz con todos a su alrededor, romper cualquier pacto que la siguiera perjudicando y deteniendo su libertad financiera.

Vivimos en uno de los países más consumistas del mundo, en donde mucha gente dice no tener dinero para cancelar cosas tan importantes como sus diezmos, talleres de crecimiento personal, estudios, compromisos adquiridos con terceros, seguros de salud, incluso se les dificulta mantener alimento en sus despensas antes de finalizar la quincena, pero no pueden dejar de viajar en días feriados, adquirir el último modelo de teléfono celular, vestir a la última moda, sin contar con que los equipos de tecnología más avanzada los verá en un buen porcentaje de esos hogares.

El consumismo es un fenómeno de las sociedades modernas occidentales por el que se adquieren bienes o se contratan servicios por parte de los consumidores y usuarios por encima de las necesidades de subsistencia, a veces con endeudamiento, y de manera irreflexiva para atender a necesidades superfluas.
A la necesidad de moderar nuestro consumo por razones de sostenibilidad del mundo en el que vivimos se le llama consumo responsable

En lo personal, he tenido la oportunidad de vivir en uno de los países considerado como uno de los más desarrollados del mundo, y de visitar otros con la misma calificación, y allí las personas se sujetan al poder adquisitivo que manejan. Los bancos de esos países prácticamente no cuentan con grandes departamentos de “Cuentas por Cobrar”, de hecho en cinco años nunca escuché a alguien recibiendo una llamada por motivo de deudas pendientes.

Proverbios 22:7 dice:
“Así como el rico gobierna al pobre, el que pide prestado es sirviente del que presta”

¿A quién le estás sirviendo hoy? ¿A qué banco, persona ú otra institución le diste el derecho de gobernar sobre tus finanzas?

Es importante recordar que cada vez que nos endeudamos, sea quien sea la persona o institución a la cual recurrimos, creamos un pacto en donde decimos: “entiendo que yo soy el deudor y me sujeto a todas las obligaciones que esto acarrea delante de quien se convierte en mi acreedor”. En otras palabras, el deudor adquiere un compromiso en donde él estará por debajo de quien le prestará.

Es por esto que es tan importante cancelar las deudas adquiridas lo antes posible, y en caso de verse en la obligación de adquirirla, (por ejemplo, no todos están en la capacidad de adquirir una vivienda de contado), que sea realmente un proyecto en donde se evalúen los pros y los contras, asegurándose que le dará prioridad al pago de esa deuda, incluso antes del tiempo programado.

Algunas personas adquieren deudas menores, compromisos que por ser de montos bajos se olvidan o piensan “no es mucho lo que debo, después lo cancelo”, en otros casos piensan “esa persona no lo necesita más que yo” y resulta que el incumplimiento de la fecha convenida de pago genera un mal testimonio y hasta en la ruptura de una relación que bien pudo conservarse.

El que pide prestado se sujeta a cualquier condición que le imponga la persona que le presta, una vez que el dinero está en manos del que pide, debe pagar bajo las indicaciones de quién le prestó.

Aprovecho la oportunidad para recomendar la Serie “LIBERTAD FINANCIERA”, por el Pastor Miguel Osuna, la cual puede adquirir en el Centro Cristiano del Este, allí encontrará todo lo que necesita saber y hacer para lograr esa holgura económica que desea.

Cito textualmente uno de los puntos que allí habla el Pastor:
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Elabore un plan de pago, si debe pague YA MISMO, para que Dios le ayude”
Romanos 13:8 “No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios”
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Dios te dice hoy “paga a tus acreedores”, “esa provisión que te doy es la espada que romperá toda atadura a tus acreedores para que así comiences a caminar hacia tu libertad financiera. Demuéstrame que no me equivoqué al elegirte como uno de mis mayordomos amados“

3.- “VIVE DE LO QUE TE QUEDE”:

Como cristianos sabemos que somos hijos del dueño del oro y la plata (Hageo 2:8), que estamos bajo la protección de un Dios para el cual nada es imposible (Lucas 18:27). Sin embargo, el Señor también nos ha llamado a administrar sabiamente los recursos que ha colocado en nuestras manos (Lucas 16), a invertirlos de manera tal que produzcan ganancias y no pérdidas (Mateo 25).

Eliseo no le dijo a la viuda: “Ve y vende el aceite, luego vienes a ver cuánto dinero obtuviste de la venta y cuánto dinero necesitas de allí para tus gastos, y con lo que te sobre, si es que te sobra algo, vas y le abonas a ese cobrador tan fastidioso y le dices que se espere hasta el próximo milagro”.

¿Se imagina a Eliseo diciendo eso? Muy gracioso ¿cierto? Pero aquí entre usted y yo: ¿cuántas veces no hemos pensado así?. “Cobré la quincena hoy, debo hacer mercado, comprarle unos zapatos al niño, un pantalón para mí, prometí ir al cine el viernes, almorzar con un amigo, upppss que pena solo me alcanza para abonar el pago mínimo a la tarjeta de crédito, el próximo mes pago el condominio porque no me cobran mucho de intereses de mora, pero eso sí debo pagar mi plan “Blackberry Ultra-Recontra-Espacial-Plus3987” y el Direct TV, porque eso si me lo cortan rapidito.”

El profeta Eliseo no tenía la menor duda de que la viuda viviría confortablemente  con lo que le quedara después de pagar a sus acreedores. Dios no desampara al obediente, estoy absolutamente segura que, por lo menos hasta que esos jóvenes consiguieran la manera de trabajar y proveer para la casa, lo que les quedó sobrante fue más que suficiente para vivir en ese periodo de tiempo.

Otra de las cosas que nos detiene a ser obedientes es el temor a pagar todas las deudas y luego lo que nos sobra no sea suficiente para salir adelante hasta la próxima venta de aceite, o quincena (como gusta llamarle).

El Dios al cual servimos nos demanda una fe como la de esta viuda, quien solo concibió una solución a su grave problema a través de un clamor. Pero cuando Él nos provee también espera de nosotros sabiduría y prudencia (Proverbios 3:21-23), que obedientemente apliquemos este principio esencial pero tan poco valorado como lo es el que le expresó Eliseo:
PAGA TUS DEUDAS Y VIVE DE LO QUE TE QUEDE

Tenemos una hermosa promesa en Deuteronomio 28, ya Dios lo prometió, ahora está en nosotros caminar hacia esa promesa con fe, pero también con prudencia y sabiduría:

“Tú prestarás a muchas naciones pero jamás tendrás necesidad de pedirles prestado. Si escuchas los mandatos del Señor tu Dios que te entrego hoy y los obedeces cuidadosamente, el Señor te pondrá a la cabeza y no en la cola, y siempre estarás en la cima, nunca por debajo” Deu 28:12b-13

Queda solo una pregunta: ¿Cómo administraré la siguiente porción de aceite que Dios me dará?

Itala D´Ambrosio S.
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06-14/11/2012

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