Monday, August 8, 2011

Si alguna vez decido volver atrás...

"Si alguna vez decido volver atrás,

a aquella antigua manera de vivir,

debo entender que, justamente porque camino de espaldas,

seguramente tropezaré y caeré;

debo asumir que cada paso hacia atrás

me aleja de aquellos que una vez me extendieron su mano

para levantarme y sacarme del sitio hacia donde ahora retrocedo;

y debo pedirle a Dios que cuando me arrepienta de mi error

no me encuentre demasiado lejos,

para que puedan escuchar mi clamor".

Itala D´Ambrosio Silva

El día que decidí cambiar mi manera de vivir también tomé la determinación de esforzarme en serle fiel a Dios. En ese preciso momento no habían dudas de cuál era el camino correcto para mí, pero lamentablemente hubo ciertos obstáculos en el camino que, en algunas oportunidades, me desviaron del plan de Dios para mi vida por un corto periodo de tiempo.

Al principio todo parecía indicarme que era la voluntad de Dios, podía incluso ver como las cosas se daban de una manera casi perfecta y pensaba “Dios escuchó mis oraciones y me está respondiendo”. Desafortunadamente, tuve que tropezar y caer para darme cuenta que mis propios deseos fueron como un velo sobre mis ojos, y que lo que parecía la oportunidad perfecta me alejaría de la comunión con el Creador, y me colocaría en desobediencia ante mis líderes espirituales, definitivamente, esa nunca será Su voluntad.

Doy gracias a Dios porque fue Él mismo quien me libró de permanecer en ese error, Su Espíritu estuvo en todo momento insistiendo hasta que por fin pude ver el error y comenzar el proceso que implica el arrepentimiento.

El mismo día en que le decimos al Señor “te acepto como mi único salvador, mi único Dios” ese mismo día hacemos un pacto con Él, una vez que aceptamos Su Espíritu como nuestro guía y le conocemos tal y como Él es, nos hacemos responsables de que su inversión en nosotros se consolide y multiplique.

Esta reflexión no es para un nuevo creyente, sino para los que llevamos años caminando con el Señor, para aquellos que conociendo el corazón de Dios y Su Palabra, podrían sentirse tentados a volver al mundo del cual fueron rescatados a precio de sangre real.

Concluyo con lo que dice la Palabra de Dios al respecto:

"Y cuando la gente escapa de la maldad del mundo por medio de conocer a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, pero luego se enreda y vuelve a quedar esclavizada por el pecado, termina peor que antes. Les hubiera sido mejor nunca haber conocido el camino a la justicia, en lugar de conocerlo y luego rechazar el mandato que se les dio de vivir una vida santa. Demuestran qué tan cierto es el proverbio que dice: «Un perro vuelve a su vómito». Y otro que dice: «Un cerdo recién lavado vuelve a revolcarse en el lodo»". 2 Pedro 2:20-22


by Itala D´Ambrosio Silva

www.dambrosioitala.blogspot.com

Monday, July 11, 2011

VENEZUELA: UNA PROFECÍA DE RESTAURACIÓN Y VIDA

EZEQUIEL 37: EL VALLE DE LOS HUESOS SECOS

Son incontables las veces que he dudado en ir a ciertos lugares cuando la luz del día rehúsa acompañarme. Lamentablemente no puedo negar que algunas veces mi ánimo ha sucumbido ante el aumento de situaciones de injusticia, corrupción ó intolerancia durante los últimos años.

Este artículo está dedicado especialmente a las personas que, como yo, alguna vez han sentido ansiedad al ver ciertas situaciones en nuestra nación y han pensado ¿Qué podría hacer yo que sea tan importante como para cambiar esta situación a mi alrededor? ¿Por qué Dios me ha colocado en este país y en este tiempo?

La respuesta la encontramos en el libro de Ezequiel, capítulo 37, allí el Señor nos dice hoy lo siguiente:

1) “El SEÑOR puso su mano sobre mí y fui llevado por el Espíritu del SEÑOR hasta un valle que estaba lleno de huesos” (v.1).

Tú estás en esta nación porque Dios te colocó en este lugar: sea cual sea el lugar donde desees vivir, asegúrate que esa sea la voluntad de Dios. Seguramente Ezequiel se sorprendió al ser llevado a un valle de huesos secos, no debió ser el lugar más relajante del planeta, pero no se angustió, esperó instrucciones. Donde sea que Dios te coloque, allí habrá un propósito para ti.

2) Luego me preguntó (el Señor): - Hijo de hombre, ¿podrán estos huesos volver a convertirse en personas vivas? - Oh Soberano SEÑOR –respondí-, sólo tú sabes la respuesta” (v.3).

Tú estás aquí porque Dios te levantó como una persona de fe:

Lo primero que hizo el Señor cuando llevó a Ezequiel a ese valle fue probar su fe, examinar el corazón de este profeta y verificar que tanto poder podría darle.

En esas ocasiones cuando vemos a nuestro alrededor y pareciera que estamos en medio de lo que sería para nosotros un valle de huesos secos del siglo XXI (violencia, hurtos, inmoralidad sexual, deslealtad, corrupción, vicios, etc), el Señor hace lo mismo que hizo con Ezequiel y nos pregunta:

¿Crees que Venezuela puede convertirse en una de las naciones más bendecidas del mundo? ¿Confías en que este país puede ser restaurado completamente? ¿Puedes visualizar un avivamiento total y definitivo? Mas que con palabras, es con nuestra actitud que respondemos a esas preguntas.

3) Entonces me dijo (el Señor): -Anuncia un mensaje profético a estos huesos y diles: “¡Huesos secos, escuchen la palabra del SEÑOR! 5 Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘¡Atención! ¡Pondré aliento dentro de ustedes y haré que vuelvan a vivir! Les pondré carne y músculos y los recubriré con piel. Pondré aliento en ustedes y revivirán. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR’ ” (v.5-6).

Tú estás aquí porque Dios te encomendó una misión profética:

Una vez comprobada la fe de Ezequiel, el Señor le dio una misión, que profetizara vida, y a través de su fe el poder del Señor fluyó en todo ese lugar. Dios se complace en la restauración y ansía hacer milagros y prodigios a través de sus hijos, por medio de aquellos que no dudan de su soberanía.

Dios espera que sigamos los pasos de Ezequiel, que obedezcamos con la certeza en nuestros corazones de que la misión que Él encomienda, Él la respaldará. Nuestra misión en esta nación es profetizar restauración y vida, proclamar por fe una nación rendida delante del Señor, interceder por Su perdón, clamar por misericordia, desatar ángeles alrededor de cada habitante. Todos somos profetas, profetizamos a través de la declaración de Su Palabra.

4) Luego me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos representan al pueblo de Israel. Ellos dicen: “Nos hemos vuelto huesos viejos y secos; hemos perdido toda esperanza. Nuestra nación está acabada”. 12 Por lo tanto, profetiza y diles: “Esto dice el SEÑOR Soberano: ‘Oh pueblo mío, abriré las tumbas del destierro y haré que te levantes. Luego te regresaré a la tierra de Israel. 13 Cuando eso suceda, pueblo mío, sabrás que yo soy el SEÑOR. 14 Pondré mi Espíritu en ti, volverás a vivir y regresarás a tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el SEÑOR, he hablado y que he cumplido mi palabra. ¡Sí, el SEÑOR ha hablado!’”». (v.11-13).

Tú estás aquí porque Dios prometió demostrarte que Él es quién te guarda:

Dios no miente y mucho menos se arrepiente de sus promesas. Estamos viviendo tiempos difíciles como nunca antes a nivel mundial, esa es una realidad ineludible, pero lo que debemos tener en mente como nuestra prioridad es que Él único que levanta nuestra cabeza, nuestro escudo y fortaleza, nuestra roca fuerte, nuestra luz y nuestra única salvación se llama Jesucristo. La verdad absoluta es que a través de Él podemos tener acceso directo al Padre y a sus bendiciones. Nadie más nos defenderá como Él.

Así pues, cuando vayas por la calle y sientas temor, cuando veas actitudes de intolerancia, violencia, injusticia y sientas que caminas a través de un valle de huesos secos, no preguntes por qué estás allí, es tu deber profetizar sobre esos huesos. Hoy el Señor te dice:

“Profetiza restauración y vida sobre tu tierra prometida a la cual he llamado: VENEZUELA”.

Itala D´Ambrosio Silva

Monday, June 13, 2011

¿BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA?

1 Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer. 2 No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto. (Dios habla hoy) Romanos 12

¿Será esto la voluntad de Dios para mi vida? ¿Estaré yo haciendo lo correcto? ¿Estará Dios respaldándome si hago tal o cual cosa? Estas son preguntas muy comunes que creo todos en algún momento nos hemos hecho. Personalmente, quisiera pensar que nos hacemos esas preguntas por el deseo de agradar a Dios más que por un ataque de duda.

La voluntad de Dios es clara, somos nosotros los que la enturbiamos con argumentos, dudas, temor y preocupación. Para conocer Su voluntad solo debemos leer ese famoso libro, que aún hoy en día sigue manteniendo el record en edición y ventas, llamado BIBLIA. Allí encontramos todas las directrices que necesitamos para caminar conforme a lo que Dios desea que hagamos para ser bendecidos y considerados como sus hijos.

Por ejemplo, en la Palabra de Dios Jesús dice:

19 Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 20 Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos»” Mateo 28:19-20

Vemos en ese pasaje que la voluntad de Dios es que seamos transmisores de sus enseñanzas, de manera tal que otros no solamente conozcan la obra redentora de Jesús, sino que también puedan ellos desarrollar la capacidad de enseñar a otros, o sea, que también lleguen a ser discípulos a través de nuestra enseñanza y se produzca la misma multiplicación que lograron los apóstoles iniciales.

Ahora bien, ¿Cómo se yo si la iglesia de la cual soy miembro está bajo la voluntad de Dios? ¿Cómo saber si el mandato dado por Jesús a sus seguidores se está desarrollando en el lugar en donde me congrego?, una manera simple de descubrirlo es respondiendo las siguientes preguntas:

- ¿Estoy yo en una iglesia en donde recibo la enseñanza necesaria (basada en la Palabra de Dios) para ser un discípulo integral que pueda representar con excelencia a Jesucristo aquí en la tierra?

- ¿Estoy yo siendo discipulado en el lugar en donde me congrego para cumplir con el mandato de Jesús, que fue “ir y hacer discípulos”?

- ¿Cuento yo con el apoyo y la cobertura espiritual de un líder dentro de la iglesia con la cual estoy comprometido?

En lo personal, me congrego en el Centro Cristianos del Este y a todas las preguntas anteriores contesté “SI”. Por lo cual, si surgiera alguna duda en mí, debería entonces reconocer que el problema no es la visión que maneja la iglesia, sino mi visión personal de lo que yo opino que la voluntad de Dios es.

Todos esos argumentos nacen en nuestra mente, si permitimos que permanezcan y los alimentamos con más pensamientos negativos tendremos como resultado un conjunto de acciones igualmente negativas.

Los versículos iniciales a esta reflexión los he leído muchas veces, e incluso los he usado para reclamarle a Dios en tiempos de tribulación. He tenido momentos en los cuales le he dicho a Dios: “Esto que me está pasando no es bueno ni agradable y mucho menos perfecto, ¿Por qué me tiene que pasar esto? No estoy de acuerdo!”. Y mejor no les cuento el resto de mi conversación con Dios.

En otras palabras, he usado Romanos 12:2b (la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta) como base de mi inconformidad, siendo, a mi manera de ver las cosas, el mejor alegato delante del juez celestial.

Lo cierto es que el Apóstol Pablo nos enseña en los versículos previos dos pasos que debemos dar para que realmente podamos entender lo buena, agradable y perfecta que es la voluntad de Dios. Esos pasos previos son:

1) Presentarnos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios (v.1). Lo primero que Pablo menciona es que debemos rendirnos delante del Señor con un corazón dispuesto a ser moldeado. Cuando ofrendamos en la iglesia lo hacemos porque sabemos que eso agrada a Dios y porque tenemos la certeza de que eso que damos será excelentemente administrado por personas en quienes confiamos, personas que lo multiplicara para el bienestar de otros. Esa ofrenda debe ser honesta, Dios no aceptaría nada robado ó las sobras.

Asimismo Él espera que ofrendemos nuestras vidas voluntariamente, de una manera limpia, pura, sin mancha. Conoceremos cuán buena, agradable y perfecta es Su voluntad cuando nos rindamos delante de Él y le sirvamos sin imponerle condiciones.

2) Cambiemos nuestra manera de pensar para que así cambie nuestra manera de vivir (v.2a): en el mundo en el que vivimos hoy en día vemos que hay muchas cosas contrarias a la Palabra de Dios que nos tientan con la excusa de que “todo el mundo lo hace”. Un ejemplo muy sencillo que siempre uso es el de copiarse en un examen. Quiero compartir con todos los lectores lo siguiente:

“Si copiarse en un examen se llamar MENTIR, y Satanás es el padre de MENTIRAS, entonces ¿quién domina mis acciones cuando trato de mirar el examen a mi compañero ó le pido que me dicte la respuesta a alguna de las preguntas?

Le doy gracias a Dios porque la muralla 144 del Centro Cristiano del Este está formada por cristianos que conocen verdades tan sencillas como esa y nos esforzamos por superarnos a nosotros mismos en cada examen ó asignación de nuestros maestros.

Sabemos que el enemigo siempre tratará de conquistar nuestros pensamientos porque sabe que éstos nos guían a las acciones. En la medida que nuestro pensamiento cambie, nuestras acciones también cambiarán. Satanás está aquí para decirnos que todo lo que Dios aborrece es “normal”, que todo lo que nos aparta de Su voluntad es “correcto”. Pues la única manera de comprobar lo que es normal y correcto para Dios es a través de ese manual de normas y procedimientos llamado BIBLIA.

Finalmente, creo que necesitamos levantarnos como atalayas. El enemigo quiere dividir a la iglesia porque sabe que Cristo viene pronto por ella. Es nuestra responsabilidad saturarnos de la Palabra de Dios, de aferrarnos a sus promesas y caminar en base a ellas, independientemente del panorama allá afuera. No es fácil, nunca lo fue (ni siquiera para el mismo Jesús), y nadie dice que algún día lo será. Pero digamos como Cristo mismo clamó:

«Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». Lucas 22:42

La voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta para aquellos que deciden rendirse delante de Dios y renovar su pensamiento diariamente a través de Su Palabra.

Itala D´Ambrosio Silva

Devocional 13-14/06/2011

www.dambrosioitala.blogspot.com

Wednesday, June 1, 2011

“WHAT A SACRIFICE!”

Romans 5


"You see, at just the right time, when we were still powerless, Christ died for the ungodly. 7 Very rarely will anyone die for a righteous person, though for a good person someone might possibly dare to die. 8 But God demonstrates his own love for us in this: While we were still sinners, Christ died for us".


In this passage we can see two things:


1) The nature of the people Jesus´ died for: humanity, since the first couple sinned, has been fighting against its nature, though we were originally created like HIM. But that didn´t stopped the Son of God, Jesus didn´t came to Earth and said: “Ok guys, I´m going to give my life for anyone who believes in me and obeys my Father´s commandments. I´m going to die for my friends and followers”. Exactly the opposite, He died for the unrighteous, to give them hope and salvation.


2) The greatness of Jesus´ sacrifice: He came to Earth not for the right but for the sinner. Through HIS love we can cast away condemnation and accept justification from His own hands by what accepted to suffer for our freedom.


Prayer: Father please help us to not be too late at recognizing that only through Jesus we can get closer to you and be saved. Help us to teach others about this truth before Jesus comes back.


By Itala D´Ambrosio Silva

Thursday, May 26, 2011

DIOS NO MIENTE NI SE ARREPIENTE, POR LO TANTO NO SEAS TIBIO

Para el día de hoy, 26/05/2011, durante la oración el Señor me trajo a memoria varios pasajes bíblicos los cuales también quisiera compartir con ustedes, ellos son los siguientes:

1) Apocalipsis 3: 15-16 “Yo sé todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro!; pero ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca!”.


Lo que Dios me ministraba con este versículo es lo siguiente:


Somos tibios cuando no confiamos, cuando dudamos, cuando dejamos que la apatía, el temor, la depresión, la falta de visión, y todo aquello que no nos permite avanzar nos derrote, nos tumbe en una silla y nos paralice.


Somos tibios cuando no respetamos la autoridad colocada por Dios, cuando murmuramos a sus espaldas en vez de defenderlos, cuando usamos las armas espirituales para sublevarnos en vez de apoyarlos.


Somos tibios cuando nos creemos dueños y señores de la casa de Dios y llegamos a ella con las manos vacías pidiendo que se nos suplan todas nuestras necesidades cuando tal vez ya era hora de atravesar sus puertas repletos de bendiciones para dar a nuestro prójimo.


2) El Señor me llevó a recordar una palabra que casi siempre declaro cuando oro: “Él no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse” (Num23:19), pero esta vez me mostró algo diferente a través de ella, le dio un valor agregado que me llevó a reconocer lo siguiente:

Padre, tú no mientes ni te arrepientes, incluso del sacrificio de tu hijo amado no te retractaste. Tu eres el mismo Padre que reveló en detalle al profeta Isaías el sufrimiento por el cual tenía que pasar tu propio hijo. Llegado el momento, no te retractaste de lo que habías revelado, ni siquiera viendo a Jesús sudar sangre y diciendo “Padre, pasa de mi esta copa…”, ni aún allí te arrepentiste. ¿Acaso te arrepentirás de todas las promesas que hiciste a los que creyeran que Jesús hizo todo eso por nuestra salvación? ¿Habrá alguna oportunidad de que te arrepientas de los dichos de tu boca e invalides el padecimiento sobrenatural de tu propio hijo Jesús? DE NINGUNA MANERA.

“Se alejó a una distancia como de un tiro de piedra, se arrodilló y oró: «Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». Entonces apareció un ángel del cielo y lo fortaleció. Oró con más fervor, y estaba en tal agonía de espíritu que su sudor caía a tierra como grandes gotas de sangre” (Lc 22:41-44)

Tengo la firme convicción de que nuestro Padre Celestial nos dice hoy:

“Necesito que me creas, que recuerdes que Yo soy un padre fiel, que no miento ni me arrepiento, anhelo que mires más allá de lo que la realidad te hace sentir, que recuerdes que no me retracté ni siquiera cuando mi Hijo Amado Jesús, en medio de su sudor que llegó a ser como grandes gotas de sangre, me suplicó que lo exonerara del maltrato que estaba a punto de padecer hasta la muerte por ti. Ansío que te vuelvas a tu primer amor con la absoluta confianza de que yo no te abandonaré jamás”

Así pues, hoy podemos declarar: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento” Salmos 23:4

Itala D´Ambrosio Silva

www.dambrosioitala.blogspot.com





Tuesday, April 26, 2011

MI ENCUENTRO CON JESÚS

En el libro de los Hechos encontramos el relato de los inicios del apóstol Pablo como seguidor de Jesús, y en lo particular siempre me ha parecido un tema interesante de abordar, ya que su conversión al Cristianismo fue radical y ejemplar hasta su muerte.

Pablo nació en la ciudad de Tarso, judío con ciudadanía romana, educado por uno de los más respetados rabinos de la época (Gamaliel). De la mano de los fariseos, se convirtió en un perseguidor incansable de los cristianos y contaba con la aprobación del gobierno romano para ejecutar a aquellos que consideraban peligrosos. Una de las ejecuciones llevadas a cabo bajo su autoridad fue la de Esteban. (Hechos 7:54-60, 8:1-3).

Sin embargo, en el capítulo 9 del mismo libro, sucede algo que cambiaría la vida de Pablo, un acontecimiento que marcaría su visión: tuvo un encuentro con Jesús.

La Biblia nos cuenta que Pablo se dirigía a la ciudad de Damasco con autorización de apresar a los nuevos creyentes y llevarlos de vuelta a Jerusalén para ser juzgados. En el camino, el Señor Jesús se le apareció envuelto en una luz resplandeciente y le habló. A partir de ese momento Pablo se convirtió en otro hombre, en uno de los más valientes y comprometidos cristianos que se haya reconocido a lo largo de la historia.

Dios desea que todo ser humano pase por ese proceso de restauración, el cual trae como resultado un estilo de vida cargado de bendiciones para nosotros, para nuestras familias y todo aquel con el cual tenemos la oportunidad de testificar acerca de esa transformación.

Veamos algunos aspectos importantes de la conversión de Pablo:

1- Pablo estaba en contra del Cristianismo sin conocerlo:

1 Mientras tanto, Saulo pronunciaba amenazas en cada palabra y estaba ansioso por matar a los seguidores del Señor. Así que acudió al sumo sacerdote. 2 Le pidió cartas dirigidas a las sinagogas de Damasco para solicitarles su cooperación en el arresto de los seguidores del Camino que se encontraran ahí. Su intención era llevarlos —a hombres y mujeres por igual— de regreso a Jerusalén encadenados”. (Hechos 9:1-2)

¿Cuántas veces dije “primero muerta antes de ser cristiana”? Muchas! Difícilmente olvidaré un día en que mi pastora, Mary de Osuna, trataba de ganarme para Jesús, pero yo estaba totalmente cerrada a comprometerme, ella me propuso hacer la oración de fe, a lo cual yo, pensando que era más astuta que ella, le dije: “no puedo hacer un compromiso sin antes conocer al detalle acerca de lo que ustedes creen y enseñan”. Así que ella, sabia y pacientemente, me invitó a asistir a los discipulados que ella dictaba para aquellos que se bautizarían en diez semanas, acepté porque me dijo que allí aclararía mis dudas. En ese momento pensé que yo había ganado la discusión, que obtendría información sin comprometerme, pero lo que no sabía era que la pastora ya tenía la certeza de que en esas diez semanas de aprendizaje yo quedaría prendida a los pies del Señor.

Le tememos a lo que no conocemos, podemos incluso difamar a aquellos que no comparten nuestra manera de vivir, debemos cuidarnos de no tomar el papel de juez, ya que el único juez justo es Dios.

Por otro lado, una de las principales causas por las cuales la gente rechaza el evangelio es por el mismo temor a las críticas y burlas que antes esas mismas personas hacían a los creyentes. Esto lo digo por experiencia propia, yo decía: ”Tanto que los critiqué y ahora estoy con ellos. ¿Qué va a decir mi familia? ¿Qué van a decir mis amigos?”. De hecho, le mencioné a mi familia que me había bautizado un año después de hacerlo, y eso porque teníamos el atlántico de por medio.

Aquellos que alguna vez, de una manera u otra, fuimos perseguidores de cristianos y ahora somos parte de esta comunidad, podemos entender la radicalidad de la transformación del apóstol Pablo. En el caso de los que aún no han vivido la experiencia de tener al Señor frente a frente, los invito a anhelarla sin temor ni escepticismo.

2- Pablo fue sacado de su comodidad:

“3 Al acercarse a Damasco para cumplir esa misión, una luz del cielo de repente brilló alrededor de él. 4 Saulo cayó al suelo y oyó una voz que le decía:

—¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues?

5 —¿Quién eres, señor? —preguntó Saulo.

—Yo soy Jesús, ¡a quien tú persigues! —contestó la voz—. 6 Ahora levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.

7 Los hombres que estaban con Saulo se quedaron mudos, porque oían el sonido de una voz, ¡pero no veían a nadie! 8 Saulo se levantó del suelo, pero cuando abrió los ojos, estaba ciego. Entonces sus acompañantes lo llevaron de la mano hasta Damasco. 9 Permaneció allí, ciego, durante tres días sin comer ni beber”. (Hechos 9:3-9a)

En este punto quisiera destacar tres cosas:

2.1 Pablo fue sacado de la oscuridad: Antes de ese encuentro con Jesús, Pablo estaba totalmente convencido de que iba en el camino correcto, de que sus obras agradaban a Dios, era un hombre muy seguro de sí mismo, hasta que vio la luz más pura que jamás hayan captado sus ojos, tanto así que tuvo que cerrarlos al no poder resistirla.

Eso mismo pasa cuando Jesús entra en nuestras vidas, nos saca de las tinieblas a la luz, nos muestra su majestuosidad, su poder, y nos invita a vivir en esa luz.

2.2 El Señor lo hizo caer del caballo: Cuando experimentamos un encuentro con nuestro Salvador lo primero que sucede es que no podemos evitar rendirnos delante de Él, nos hace caer del pedestal desde donde nosotros mismos proclamamos que no necesitamos de Él para salir adelante.

Puedo imaginar a Pablo galopando al frente de sus seguidores, con porte arrogante y autoritario, luego con sus manos en el rostro, tratando de escapar de la intensidad de esa luz sobrenatural, y finalmente, perdiendo el equilibrio y cayendo de su caballo dándose un fuerte golpe contra el suelo.

Cuando tenemos un verdadero encuentro con el Señor todo lo que alguna vez ocupó el primer lugar (creencias, personas, hábitos, costumbres, pensamientos, sentimientos), simplemente queda a un lado y lo único que importa es esa luz frente a nosotros, esa presencia que nos cautiva por el amor y la compasión que emana.

2.3 Pablo fue cegado temporalmente: Dios quitó de Pablo su visión física, pero abrió sus ojos espirituales en esos tres días que estuvo sin comer ni beber. Más adelante veremos que en ese tiempo Dios le mostró en una visión quién iría a sanarlo (v.12).

Pablo necesitaba un cambio radical, es por ello que Dios también debió ser drástico a la hora de tratar con él. Pablo no aceptaría el evangelio con la facilidad con la que se convirtieron aquellas tres mil personas a las que Pedro les predicó (Hechos 2:41).

Dios trata con cada uno de nosotros de manera personal, si hacemos una encuesta veremos que la conversión de cada cristiano es diferente y ajustada a la necesidad individual. Estoy convencida de que cuando Dios nos llama a su servicio, cuando determina el propósito de nuestras vidas, usará hasta las piedras para hablarnos y convencernos de que Jesús es el único camino al Padre Celestial y a las bendiciones que esta relación conlleva.

3- Pablo fue purificado:

17 Así que Ananías fue y encontró a Saulo, puso sus manos sobre él y dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, quien se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo». 18 Al instante, algo como escamas cayó de los ojos de Saulo y recobró la vista. Luego se levantó y fue bautizado. 19 Después comió algo y recuperó las fuerzas”. (Hechos 9:17-19a)

He leído este texto muchas veces y nunca me había interesado en la parte que dice que de sus ojos cayó algo parecido a “escamas”. Indagando un poco en la concordancia encontré en el Antiguo Testamento lo siguiente:

9 »De todos los animales marinos, puedes comer los que tengan tanto aletas como escamas, 10 pero no comerás de los que no tengan ni aletas ni escamas. Estos son ceremonialmente impuros para ti”. (Dt 14.9-10)

En ese tiempo, las aletas y escamas eran señal de limpieza, pureza, aprobación de Dios. No me parece casualidad que lo que cayó de los ojos de Pablo parecían ser como “escamas”, Dios lo limpió y lo apartó de las tinieblas en donde se encontraba, lo purificó. De hecho, para el momento en que Ananías oró por él, para que recuperara la vista, ya Pablo llevaba tres días en ayuno orando al Señor, ya había tenido visiones e intimidad con Dios.

Cuando comenzamos a relacionarnos con el Señor, Él nos limpia de todo pecado a través del sacrificio que hizo Jesús en la Cruz del Calvario, el poder de la Sangre de Jesús derramada allí nos dio la victoria absoluta.

4- Pablo entendió el propósito para el cual fue creado:

“Saulo se quedó unos días con los creyente en Damasco. 20 Y enseguida comenzó a predicar acerca de Jesús en las sinagogas, diciendo: «¡Él es verdaderamente el Hijo de Dios!». 21 Todos los que lo oían quedaban asombrados. «¿No es éste el mismo hombre que causó tantos estragos entre los seguidores de Jesús en Jerusalén? —se preguntaban—. ¿Y no llegó aquí para arrestarlos y llevarlos encadenados ante los sacerdotes principales?».

22 La predicación de Saulo se hacía cada vez más poderosa, y los judíos de Damasco no podían refutar las pruebas de que Jesús de verdad era el Mesías. (Hechos 19ª-22)

Este fue el comienzo de un gran ministerio. Aquel hombre que pretendía llegar a Damasco para erradicar el aparente mito de Jesús como el Hijo de Dios, terminó siendo uno de los más valiosos líderes del Cristianismo. Para Dios no hay imposibles, todo lo que Él ha prometido hacer se completará en su tiempo perfecto, con ó sin nosotros de su lado.

Si aún no has tenido ese encuentro sobrenatural con Jesús te invito a hacer esta oración:

“Señor Jesús, hoy te acepto como mi único Salvador y Redentor, confieso que sin ti no podré lograr mis sueños y el propósito para el cual fui creado, reconozco que la voluntad de Dios es la mejor manera de vivir y que Tu eres el único camino, la verdad y la vida. Te doy gracias por la oportunidad de arrepentirme de mis faltas y de abrir una nueva puerta hacia tu presencia. Amén”

Jesús te estará escuchando atentamente, el Padre Celestial estará preparando las bendiciones que habían estado retenidas por tanto tiempo, y el Espíritu Santo vendrá a ti para guiarte y protegerte siempre. ¿Acaso no es ese el mejor regalo que podamos recibir e inspirar a otros a obtener?

Dios te bendiga!

Itala D´Ambrosio S.

www.dambrosioitala.blogspot.com

26/04/2011