Wednesday, June 20, 2012

UNIDOS EN EL DOLOR


UNIDOS EN EL DOLOR

2 Corintios 6:3-10
Dificultades y privaciones de Pablo

"Vivimos de tal manera que nadie tropezará a causa de nosotros, y nadie encontrará ninguna falta en nuestro ministerio.  En todo lo que hacemos, demostramos que somos verdaderos ministros de Dios. Con paciencia soportamos dificultades y privaciones y calamidades de toda índole.  Fuimos golpeados, encarcelados, enfrentamos a turbas enfurecidas, trabajamos hasta quedar exhaustos, aguantamos noches sin dormir y pasamos hambre. Demostramos lo que somos por nuestra pureza, nuestro entendimiento, nuestra paciencia, nuestra bondad, por el Espíritu Santo que está dentro de nosotros y por nuestro amor sincero. Con fidelidad predicamos la verdad. El poder de Dios actúa en nosotros. Usamos las armas de la justicia con la mano derecha para atacar y con la izquierda para defender. Servimos a Dios, ya sea que la gente nos honre o nos desprecie, sea que nos calumnie o nos elogie. Somos sinceros, pero nos llaman impostores.  Nos ignoran aun cuando somos bien conocidos. Vivimos al borde de la muerte, pero aún seguimos con vida. Nos han golpeado, pero no matado. Hay dolor en nuestro corazón, pero siempre tenemos alegría. Somos pobres, pero damos riquezas espirituales a otros. No poseemos nada, y sin embargo, lo tenemos todo".



En esta carta a los Corintios, Pablo expone los obstáculos que se le presentaron desde el mismo momento que decidió asumir el llamado que Jesús le hizo. No solo expresa la problemática, sino cómo logró superarla y usarla a favor del trabajo que le había sido encomendado.


En esta carta a los Corintios, Pablo expone los obstáculos que se le presentaron desde el mismo momento que decidió asumir el llamado que Jesús le hizo. No solo expresa la problemática, sino cómo logró superarla y usarla a favor del trabajo que le había sido encomendado.

Vemos en estos versículos como fueron maltratados, humillados, torturados sin piedad alguna, y paradójicamente, esas situaciones parecieran haberlos unido mucho más de lo que estaban antes de sufrir todas las vejaciones que Pablo describe.

El versículo 10 dice: “Hay dolor en nuestro corazón, pero siempre tenemos alegría. Somos pobres, pero damos riquezas espirituales a otros. No poseemos nada, y sin embargo, lo tenemos todo.”

Definitivamente todos llevamos un dolor, una preocupación, una inquietud en nuestro corazón, en mayor o menor grado, pero eso no debe impedirnos testificar del gozo que Jesús trajo a nuestras vidas. Quizás aún no hemos alcanzado todas nuestras bendiciones terrenales, no obstante, eso no puede limitarnos en dar a otros de la herencia celestial que ya nos fue entregada en la Cruz del Calvario. Tal vez, por el momento, no tenemos todo lo que deseamos, sin embargo, no podemos perder la fe en lo que está por venir.

Meditaba en la parte que dice: “Hay un dolor en nuestro corazón”, e imaginaba a Pablo escribiendo esta frase, a solas con sus emociones, reclinándose sobre el espaldar de su silla para re-leerla y admitirla públicamente (porque él sabía que esa carta seria leída por muchos en ese tiempo, y aún hoy lo seguimos haciendo). Este hombre de convicción inquebrantable, autosuficiente, aguerrido, enérgico y audaz, entre algunas de sus cualidades, estaba allí, reconociendo que había un dolor en su corazón y en el resto de su equipo de trabajo, ó “red” como lo llamaríamos en la visión con la cual trabajamos actualmente.

Hago esta introducción a fin de soportar mi primer punto:

1.- TODOS TENEMOS UN DOLOR EN NUESTRO CORAZÓN:

Consciente o inconscientemente todos llevamos con nosotros algo que nos inquieta, nos incomoda, alguna situación que preferiríamos que no existiera, tal vez es un problema físico (enfermedad propia, de un familiar ó amigo), quizás es un problema financiero, familiar, laboral ó ministerial, en fin, todos tenemos algo por lo cual clamar a Dios, esa es una verdad absoluta.

En 2Corintios 7:5 Pablo dice:
Cuando llegamos a Macedonia, no hubo descanso para nosotros. Enfrentamos conflictos de todos lados, con batallas por fuera y temores por dentro”

Aquí el apóstol habla claramente de lo que causaba dolor en ellos: “batallas por fuera” y “temores por dentro”.

- “BATALLAS POR FUERA”:

Así como ellos libraron batallas por predicar la Palabra de Dios, así también nosotros experimentamos rechazo en ciertos lugares, y también nos ha tocado defender nuestras creencias, por supuesto, no de la misma forma, y le damos gracias a Dios por eso, pero nuestras luchas diarias también causan un dolor que a veces parece imperceptible, pero está allí, en el corazón.

Libramos batallas en las relaciones familiares, en el trabajo, en los estudios, en una sociedad mal llamada “de mente abierta”, e incluso algunas veces debemos respirar profundo ante ciertas situaciones dentro de la misma iglesia. Y esto pasa justamente porque TODOS estamos enfrentando un dolor en nuestro corazón y en ocasiones no sabemos cómo manejarlo.

- “TEMORES POR DENTRO”:

El temor definitivamente duele, estremece nuestra fe, mella nuestra perseverancia, obstaculiza todo proyecto, sueño o anhelo que traiga bendición a nuestras vidas.

¿A qué le teme la mayoría de la gente? A la traición, enfermedad, soledad, pobreza, fracaso, violencia, caer en tentaciones (debilidades de carácter), morir, envejecer, entre otros.
¿A qué le temes tú? ¿Qué batalla libras cada vez que sales a la calle? ¿Cuál es el dolor, inquietud, interrogante que hay en tu corazón? Haz como Pablo, ve a un lugar donde puedas estar a solas con tus emociones, lleva contigo papel y lápiz, y abre tu corazón.

Para que otras personas nos abran su corazón, primero debemos estar dispuestos a abrir el nuestro, Pablo lo hizo:
“¡Oh, queridos amigos corintios!, les hemos hablado con toda sinceridad y nuestro corazón está abierto a ustedes. No hay falta de amor de nuestra parte, pero ustedes nos han negado su amor.  Les pido que respondan como si fueran mis propios hijos. ¡Ábrannos su corazón! (2 Corintios 6:11-13)

Ahora bien, no todo es dolor, en Jesús siempre hay esperanza, hay paz, aliento de vida que viene como brisa fresca para aquellos que buscamos su pronto auxilio, y ese aliento de vida lo ministra a través de ti y de mi, por lo tanto presta mucha atención al segundo punto:

2.- TODOS TENEMOS UN TITO ENVIADO POR DIOS:

6 Pero Dios, quien alienta a los desanimados, nos alentó con la llegada de Tito. Su presencia fue una alegría, igual que la noticia que nos trajo del ánimo que él recibió de ustedes. Cuando nos dijo cuánto anhelan verme y cuánto sienten lo que sucedió y lo leales que me son, ¡me llené de alegría!”

Imagino a Tito llegando al lugar donde se encontraba Pablo desanimado, cabizbajo, cansado de tantas batallas y herido por sus temores. Entra y lo abraza con fuerza, ignorando su rostro agotado lo mira a los ojos y con gozo comienza a relatarle lo que Dios ha hecho, con emoción le describe la transformación milagrosa de toda esa gente que en un principio los rechazó, y sigue diciéndole que cuenta con su apoyo, casi puedo ver la escena en donde Tito sostiene los hombros de Pablo con fuerza y le dice: “Estoy contigo, no estás solo, lloraré tus angustias y danzaré con tus alegrías, porque somos uno en Cristo, jamás lo olvides Pablo”.

Tu y yo somos ese “Tito” a quien Dios le ha dado autoridad para soplar aliento de vida sobre el desanimado, para declarar restauración donde solo habían grietas. ¿Acaso piensas que Tito no tenía problemas? ¿Fue Tito ejemplo de perfección? Ningún ser humano lo ha sido ni lo será jamás porque el único perfecto es Dios. Sin embargo, el hecho de que diariamente debemos lidiar con un dolor o inquietud no nos exonera de ser esos Titos, y quien diga que no puede, hoy le digo que esa es una mentira de Satanás para alejarlo de una de las funciones más importantes que cualquier cristiano tiene: ser parte de un cuerpo llamado “CRISTO”.

Jamás serás parte del cuerpo si no te relacionas, interactúas y ayudas a los otros componentes del cuerpo. ¿Podrás acaso ser los ojos y no ver? Imposible, porque harás tropezar a las piernas y TODO el cuerpo caerá al suelo. ¿Podrás acaso ser pulmones y no recibir oxigeno?, jamás, porque el cerebro se atrofiará y se paralizará el resto de los órganos. Y así sucesivamente.

¿Has sido un órgano inerte dentro del cuerpo de Cristo hasta hoy? ¿Has visto a alguien desalentado y simplemente continuaste tu camino para evitar involucrarte en su problema? ¿Sientes que no estás en capacidad de ayudar a otros por causa de tus propios problemas? Pues la verdad es que todos los que conocemos la Palabra de Dios, nos congregamos y hemos aprendido disciplinas espirituales básicas como la oración y el ayuno, gozamos de plena autoridad y es nuestro deber alentar a los que están a nuestro alrededor. ¿Si no lo hacemos con nuestros consiervos, podremos hacerlo con nuestros discípulos?

Seamos ese Tito que nuestro consiervo necesita. Por otro lado, Pablo era el líder, pero a través de Tito renovó sus fuerzas. Erradica de tu mente el pensamiento de que tu líder tiene el deber de ministrar pero no el derecho a recibir ministración, aliéntalo, clama por él, ayúdalo en todas las áreas que puedas, te aseguro que nada de lo que hagas en este sentido será en vano.

Como colaboradores de Dios, les suplicamos que no reciban ese maravilloso regalo de la bondad de Dios y luego no le den importancia. (2 Corintios 6:1)

Para concluir quisiera recordarte que nadie sintió más dolor en su corazón que Jesús, sin embargo, eso nunca lo hizo dudar de su propósito en este mundo, todo lo contrario, ese dolor sirvió de ejemplo para mostrarnos que, independientemente de las dificultades, si podemos llegar a la meta, si podemos ser bendecidos y bendecir a otros bajo cualquier circunstancia.

En esta carta a los Corintios Pablo sigue diciendo que el dolor que causa el mundo resulta en muerte espiritual, pero el quebrantamiento que viene de Dios produce un arrepentimiento genuino en nosotros, y por consiguiente un cambio en nuestro carácter que nos acerca más a Él y a la materialización de sus promesas.

El Señor ya dispuso Titos a tu alrededor (consiervos, líder, pastores) a través de los cuales recibirás la ayuda que necesitas para continuar. Y también recuerda que tu eres el Tito que tus familiares, consiervos, discípulos, líderes, pastores y toda persona a tu alrededor necesita para renovar sus fuerzas y continuar. Confiarán en ti porque el Espíritu de Dios es quien actúa a través de tu testimonio.

Ahora estoy muy feliz porque tengo plena confianza en ustedes” (2Corintios 7:16)

By Itala D´Ambrosio S.
19/06/2012

Tuesday, May 22, 2012

UN DOLOR PRODUCTIVO


20/05/12 – “UN DOLOR PRODUCTIVO” Génesis 6:6
 
“Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón”
Gen6:6 (RVR)
 
Una de las asignaciones de la semana pasada en la Escuela de Líderes (CCE) fue analizar la vida de Noé, especialmente de su motivación para obedecer a Dios en la construcción del arca. Llegamos a la conclusión de que la íntima relación que Noé mantenía con Dios lo llevó a ser un hombre fiel, justo y sobre todo obediente.
 
Estamos seguros de que Dios vio a Noé y se agradó de haberlo creado, pero quisiera enfocarme en lo que sintió por el resto de su creación. Seguramente Él tenía la visión de que toda la humanidad fuese como Noé, pero lamentablemente eso no sucedió y no tuvo otra opción que hacer como dicen algunos: “borrón y cuenta nueva”.
 
¿Cuántas veces no hemos pasado por la misma situación que tuvo que experimentar Dios en este pasaje? ¿En cuántas ocasiones no nos hemos arrepentido de algo que hemos hecho creyendo que funcionaría para luego darnos cuenta que fue un error, que calculamos mal, que el resultado no fue exactamente como lo planeamos?
 
Esto nos puede haber ocurrido en cualquier área, tal vez depositamos nuestra confianza en una persona que no estaba lista para valorarla, o quizás invertimos nuestro dinero en el negocio equivocado y obtuvo pérdidas en lugar de ganancias (aún me estoy arrepintiendo de aquel pésimo negocio que hice hace unos años). En fin, todos hemos construido escenarios que después de un tiempo no lucen todo lo bonito que se veían en nuestra mente.
 
Veamos que hizo Dios al respecto:
 
1) Dios observó:
 
El Señor se tomó un tiempo para mirar lo que estaba pasando, no actuó impulsivamente, se detuvo y miró a su alrededor.
 
“El Señor vio la magnitud de la maldad humana en la tierra y que todo lo que la gente pensaba o imaginaba era siempre y totalmente malo” (v.5) - NTV
 
Debemos poner a un lado todas esas emociones que nos impiden observar objetivamente (ira, desmotivación, negativismo). Es importante que miremos bien lo que está ocurriendo para así tomar la mejor decisión posteriormente.
 
2) Dios se responsabilizó:
 
Él no buscó culpables. Dice que se arrepintió de lo que hizo, se arrepintió de la raza que creó y eso le dolió en su corazón.
 
“Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón” (v.6) - NTV
 
Los seres humanos tenemos la tendencia a buscar culpables donde muchas veces no los hay, generalmente somos responsables de lo bueno y de lo bueno que nos pasa. Por supuesto, existen situaciones que se nos escapan de las manos, pero admitamos que la mayoría de ellas son nuestra creación.
 
3) Dios decidió:
 
Luego de observar y asumir la responsabilidad con todo el dolor que implica, tomó la decisión de corregir lo que se había desviado de su sueño original.
 
“Entonces Dios dijo a Noé: «He decidido destruir a todas las criaturas vivientes, porque han llenado la tierra de violencia. Así es, ¡los borraré a todos y también destruiré la tierra!” (v.13)
 
Una buena observación y el tiempo suficiente para reflexionar en lo que hemos hecho nos llevarán a tomar decisiones sabias y justas.
 
4) Dios entrevió:
 
Ciertamente tomó la decisión de destruir aquello que Él mismo hizo, pero no sin antes distinguir a una persona con la cual valía la pena empezar de nuevo.
 
“Pero Noé encontró favor delante del Señor” (v.8) NTV
“»¡Mira! Estoy a punto de cubrir la tierra con un diluvio que destruirá a todo ser vivo que respira. Todo lo que hay en la tierra morirá, pero confirmaré mi pacto contigo. Así que entren en la barca tú y tu mujer, y tus hijos y sus esposas” (v.17-18) NTV 
 
Siempre habrá algo bueno que conservar de esas circunstancias dolorosas, Yimy Alvarado decía hoy en su prédica que las situaciones difíciles nos ayudan a madurar.
 
5) Dios pactó:
 
Prometió no volver a aplicar la misma resolución en caso de volver a presentarse el mismo problema.
 
“Sí, yo confirmo mi pacto con ustedes. Nunca más las aguas de un diluvio matarán a todas las criaturas vivientes; nunca más un diluvio destruirá la tierra»” (v.11) NTV
 
Seguramente en el futuro se nos presentarán situaciones igual ó más difíciles, pero no podemos crear un patrón para solucionarlas, no debemos enfrascarnos en una fórmula matemática, porque cada experiencia trae consigo un aprendizaje, por lo cual, la siguiente vez que estemos ante una situación similar lo más probable es que la manejemos de una forma diferente, simplemente porque la experiencia anterior nos llevó a buscar más del consejo de Dios y por consiguiente seremos más sabios.
 
Concluyo que el dolor puede ser productivo si permitimos que Dios actúe en cada decisión que tomamos. Probablemente no es la primera vez ni será la última que debamos arrepentirnos de haber creado algo (tangible ó intangible), pero lo importante es que OBSERVEMOS lo que pasa, asumamos la RESPONSABILIDAD que nos corresponde, lo cual nos ayudará a tomar las DECISIONES apropiadas ENTREVIENDO lo que aún puede ser rescatado, para así hacer un nuevo PACTO que nos lleve al éxito que todo ser humano anhela obtener.
 
Dtb!
Itala D'Ambrosio S.
www.dambrosioitala.blogspot.com
www.fotala.com

Tuesday, May 15, 2012


EN LOS TIEMPOS PELIGROSOS TAMBIÉN ESTÁ DIOS

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Ti 3.1-2 (RVR)

El día de hoy tuve una experiencia difícil de desear a otra persona, aconteció que entré a un banco cercano a mi trabajo y a los pocos minutos se desató una situación de tensión cuando cuatro hombres armados tomaron control de la entidad bancaria. Desde el lugar donde me encontraba (cerca de la entrada) solo pude mantener contacto visual con el hombre armado que se encontraba vigilando en la puerta principal. Escuchaba voces hacia las cajas en donde los otros asaltantes pedían a los cajeros depositar el efectivo en bolsas plásticas. Una vez que entendí lo que ocurría puedo resumir mi reacción en dos partes: 1) Clamé al Creador para que tomará el control y nos diera paz en medio de esa tormenta a todos los que estábamos allí; 2) Traté de evaluar qué podía yo hacer para asegurar mi integridad física y la de los que estaban a mi alrededor.

La mayor tensión se dio cuando la policía hizo acto de presencia y hubo unos segundos en donde todos pensamos que habría un intercambio de disparos, allí todo el mundo se lanzó al piso, algunas personas entraron en estado de crisis, otros gritaban desesperados señalándole a la policía quiénes eran los delincuentes, en fin,  un caos total.

Finalmente, los cuerpos policiales los capturaron y levantaron la información pertinente.

Una de las cosas que yo compartía con mis compañeros de trabajo es la gran necesidad de seguir orando por esta nación, de seguir creyendo que este país será diferente gracias a que Él tendrá compasión a través de nuestra oración.

Sabemos que diariamente estamos expuestos a peligros, pero así como recordamos cada inconveniente que enfrentamos durante el día, también recuerda Quién te libra de todos ellos.

Mi vida está de continuo en peligro, Mas no me he olvidado de tu ley”. Sal 119.109 (RVR)

El mundo generalmente nos dice: “¿Y dónde estaba Dios cuando eso te pasó?”, respóndele: “Estaba justo a mi lado, si no hubiese sido así yo no estuviera aquí contando lo sucedido”.

“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestroRo 8.35,37-39

El apóstol Pablo manejaba muy bien este concepto:

“En caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos” 2 Co 11.26

Cierro con la oración que hoy Alex Campos compartió a través de Facebook:

Alex Campos:
Dios ten misericordia de mi país! que tu luz llegue al corazón de los violentos. estos son los momentos para orar con más pasión!
By Itala D´Ambrosio S.
www.dambrosioitala.blogspot.com
15/05/2012

Thursday, May 10, 2012


10/04/2012 – ¡EXTRANJERO, Y A MUCHA HONRA!

"Cuando estaba con los judíos, vivía como un judío para llevar a los judíos a Cristo. Cuando estaba con los que siguen la ley judía, yo también vivía bajo esa ley. A pesar de que no estoy sujeto a la ley, me sujetaba a ella para poder llevar a Cristo a los que están bajo la ley. Cuando estoy con los gentiles, quienes no siguen la ley judía, yo también vivo independiente de esa ley para poder llevarlos a Cristo; pero no ignoro la ley de Dios, obedezco la ley de Cristo. Cuando estoy con los que son débiles, me hago débil con ellos, porque deseo llevar a los débiles a Cristo. Sí, con todos trato de encontrar algo que tengamos en común, y hago todo lo posible para salvar a algunos. Hago lo que sea para difundir la Buena Noticia y participar de sus bendiciones". 1 Corintios 9:20-23

Mi papá vino a vivir a Venezuela cuando tenía aproximadamente 18 años y nunca más sintió el deseo de volver a radicarse en Italia, solo iba cada cierto tiempo a visitar a sus familiares.

Recordando un poco sus hábitos y costumbres, llegué a la conclusión de que, a pesar de su deseo de vivir en Venezuela, y que se adaptó a cosas como el idioma, el clima, las leyes, entre otras cosas, mi papá nunca perdió su identidad, jamás renunció a su nacionalidad, todo lo contrario, hablaba de ella con orgullo. Él enseñó a mi mamá a cocinar al estilo italiano, y algunas palabras básicas su idioma.

En fin, Salvatore D´Ambrosio estaba seguro de su ciudadanía, y aunque vivió en Venezuela casi 50 años, nunca desaprovechó un momento en reuniones familiares ó con amigos para compartir orgullosamente historias del lugar de dónde provenía. Mucha gente conoció el pequeño pueblo de “Fontanarosa” y su gente a través de sus detallados cuentos. Tanto así, que no veía el día de viajar a Italia, y cuando tuve la oportunidad de ir a conocer ese pueblo no me sentí como una extranjera.

En los versículos que leímos inicialmente vemos que Pablo nos habla de adaptarse a los lugares, a la gente, para así compartirles de Cristo y ministrarles salvación. Así como mi papá tuvo que adaptarse para hacer amistades, tuvo que aprender el español para poder comunicarse, hacer amistades y conseguir trabajo, pero nunca perdió su nacionalidad, así también nosotros, sabiendo que nuestra nacionalidad no es de este mundo, que estamos temporalmente en este lugar, necesitamos afianzarnos en nuestra identidad mientras compartimos con aquellas personas a las cuales le damos a conocer ese lugar de donde provenimos, de una manera tal que ellos (al igual que yo lo hice con “Fontanarosa”) deseen ir y verlo con sus propios ojos.

Así que:
1.- No te avergüences de tu nacionalidad celestial.
Tal vez suena fácil, pero no lo es. Pablo habla con gran convicción de lo que hizo, pero también en otros escritos habla de las dificultades que atravesó, sin embargo perseveró y logró el propósito para el cual fue llamado, fue digno de la nacionalidad que Jesús le otorgó.

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” Romanos 1:16

“Por eso estoy sufriendo aquí, en prisión; pero no me avergüenzo de ello, porque yo sé en quién he puesto mi confianza” 2Timoteo 1:12

2.- Entiende la diferencia entre “vivir en el mundo” y “vivir como el mundo”: hemos sido colocados en el mundo para dar testimonio y mostrarle que nuestra ciudadanía es la mejor, no para que ellos nos convenzan de renunciar a ella.

Trabajando con un grupo de misioneros para los países árabes, escuché el caso de una misionera que fue enviada a una ciudad musulmana y al poco tiempo, y para el asombro de muchos, renunció a sus creencias cristianas y se convirtió al islamismo para casarse con un residente de ese lugar.

15 No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. 16 Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. Juan 17:15

11 Queridos amigos, ya que son «extranjeros y residentes temporales», les advierto que se alejen de los deseos mundanos, que luchan contra el alma. 1Pedro 2:11


Nuestra esperanza es que, mientras “vivimos en el mundo” como extranjeros, podamos animar a otros a anhelar cambiar su nacionalidad a la nuestra, y así venir algún día con nosotros al lugar al cual realmente pertenecemos.


“En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo; y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador”. Filipenses 3:20

Jesús les dijo a sus discípulos: “»No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar?” Juan 14:1-2

Itala D´Ambrosio S.

Thursday, April 19, 2012

EL REY TE MANDÓ A LIMPIAR... PREPARATIVOS PARA EL 22/04/2012

El Rey ha convocado a todos los miembros del CCE a servirle este sábado 21 de Abril 2012, a las 6 pm, en el Parque Naciones Unidas, con la finalidad continuar con los preparativos para el gran día "Domingo 22 de Abril 2012". Ven y colabora, se parte de la bendición que esto traerá a tu vida !

Thursday, March 15, 2012

EL REY TE MANDA A LLAMAR... 22 DE ABRIL 2012



El Rey tiene un regalo para ti, solo debes atender su llamado e ir a retirarlo este domingo 22 de Abril 2012, a las 3 pm. Contáctame para darte toda la información de este evento que revolucionará a toda la capital para luego extenderse a otros lugares del país.

Sunday, March 4, 2012

“LUCHANDO CONTRA EL “VENCIDO”

Había una vez un joven que anhelaba servir a Dios y decidió comenzar a colaborar en la iglesia donde se congregaba, empezó hiendo muy temprano para orar por esa congregación y contribuir a su cuidado.

Sin embargo, no todo el mundo se agradó de esto, llegó un momento en que los demonios que asechaban a esa congregación decidieron ir delante de Satanás y reportar a este joven, a quién veían que estaba invadiendo el espacio que hasta ese momento gobernaban ellos.

El acusador leyó atentamente el reporte y les dijo:

- Necesitamos hacer algo con este “cristiano” ó nos dañará el trabajo que hemos estado haciendo durante años. Llamen al FVI (siglas que significan: “Fuerzas Vencidas Infernales”), para que comiencen una investigación más exhaustiva.

Y fue así como Satanás y sus aliados comenzaron a establecer sus estrategias de ataque, examinaron cuidadosamente los informes recibidos de su agencia de servicio secreto “FVI”, y enviaron a un gran ejército al ataque, con armamento específico para la situación (Efe 6:12).

Pero ellos, como normalmente pasa, se olvidaron que Aquel que está en el corazón de todo cristiano fiel, es más poderoso que aquel que está en el mundo (1Jn 1:4:4). Y como era de esperarse, este cristiano fiel no huyó de su llamado, todo lo contrario, buscó más de Dios, por lo cual el Señor se agradó y comenzó a darle las directrices necesarias para echar fuera a sus enemigos, le habló a través de sueños, visiones, consiervos, devocional y todo medio por el cual él pudiese continuar recibiendo las fuerzas necesarias para estar firme (Jer 33:3/Sal 34)

Una de las cosas que el Señor le mostró en sueños a este joven fue que debía pedir ayuda a sus vecinos, o sea, a los miembros de la congregación más cercanos a él, y que en la unidad está una fuerza más que física, la unidad mueve fuerzas espirituales que individualmente no podemos desplazar. El enemigo ve la unidad y retrocede.

Esta historia aún no finaliza, de hecho, no terminará hasta que Cristo venga nuevamente, sin embargo, les cuento el final que de seguro tendrá:

7 Cuando se cumplan los mil años, Satanás será liberado de su prisión. 8 Saldrá para engañar a las naciones —llamadas Gog y Magog— por todos los extremos de la tierra. Las reunirá a todas para la batalla: un poderoso ejército tan incalculable como la arena de la orilla del mar. 9 Y los vi cuando subían por toda la anchura de la tierra y rodeaban al pueblo de Dios y a la ciudad amada; pero cayó fuego del cielo sobre el ejército que atacaba y lo consumió.

10 Después el diablo, que los había engañado, fue lanzado al lago de fuego que arde con azufre, donde ya estaban la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por siempre jamás. (Apo 20)

Itala D´Ambrosio S.

Saturday, March 3, 2012

DANDO EL PRIMER PASO DE FE HACIA MIS BENDICIONES

10 Entreguen completos los diezmos en mi tesorería, y habrá alimento en mi templo. Con esto pueden ponerme a prueba: verán si no les abro las ventanas de los cielos y derramo sobre ustedes abundantes bendiciones. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

11 »Además, reprenderé a esos insectos que todo lo devoran, para que no destruyan los productos de la tierra, ni dejen sin uvas sus viñedos. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

12 »Todas las naciones dirán que ustedes son bienaventurados, porque serán una nación envidiable. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.»

Malaquias 3:10-12

Veo algo común en todas las promesas que Dios nos da a través de la Biblia, y es que nosotros debemos dar el primer paso para obtenerlas.

Sin importar cuán ilógico parezca, Dios nos pide una mínima muestra de confianza en Él, una porción de fe tan pequeña como un grano de mostaza. (Mt 17:20).

Por otro lado, cuando nos determinamos a cumplir con Dios, debemos estar preparados para la batalla espiritual que de seguro vendrá. Dice Efesios 6:16 que debemos ponernos en guardia, levantar nuestro escudo de fe, en donde se apagarán los dardos de fuego que el enemigo comenzará a lanzarnos.

Algunos dardos de fuego que el enemigo envía a nuestra mente para evitar que cumplamos con nuestros diezmos y ofrendas son los siguientes:

- "Dios no necesita mi dinero": ciertamente no lo necesita, pero Su Casa (esa iglesia que te recibe todas las semanas, que te da el alimento espiritual que te consuela cuando estas triste, te enseña la Palabra de Dios y te alegra con alabanzas) se mantiene con nuestros diezmos y ofrendas.

- “No puedo dar los diezmos este mes porque primero debo salir de mis deudas”: Lamentablemente esas deudas seguirán allí, ó desaparecerán solo para darte cuenta que aparecen otras mayores, y te preguntarás ¿por qué? Porque si quisieras ser bendecido sobreabundantemente seguirías las instrucciones de Malaquías y dejarías de guiarte por la lógica del mundo.

- “No he llevado la cuenta de cuánto han sido mis ingresos”: en ese caso diezma más de lo que estimas deberías dar. Al fin y al cabo, Dios te dará cien veces más de lo que tu aportas a su obra. (Mc 10:29-30)

Ahora bien, te preguntarás: ¿En qué afecta a Satanás esto? Justamente porque él está convencido de que si cumplimos con el mandato de ofrendar y diezmar, Dios nos bendecirá sobreabundantemente y el Reino de Dios se expandirá más rápido.

Satanás sabe muy bien que el Señor no miente ni se arrepiente (Num 23), la pregunta final sería ¿Lo sabes tú?


Itala D´Ambrosio S.

Wednesday, February 22, 2012

PERDONANDO CÓMO JOSÉ Y PIDIENDO PERDÓN COMO SUS HERMANOS (PARTE I)


GENESIS 50 (NTV)
José perdona a sus hermanos
14 Después de haber enterrado a Jacob, José regresó a Egipto junto con sus hermanos y todos los que lo habían acompañado al entierro de su padre. 15 Pero ahora que su padre había muerto, los hermanos de José tuvieron temor, y se decían: «Ahora José mostrará su enojo y se vengará por todo el mal que le hicimos».
16 Entonces enviaron a José un mensaje que decía: «Antes de morir, tu padre nos mandó que 17 te dijéramos: “Por favor, perdona a tus hermanos por el gran mal que te hicieron, por el pecado de haberte tratado con tanta crueldad”. Por eso nosotros, los siervos del Dios de tu padre, te suplicamos que perdones nuestro pecado». Cuando José recibió el mensaje, perdió el control y se echó a llorar. 18 Entonces sus hermanos llegaron, y se arrojaron al suelo delante de José y dijeron:
—Mira, ¡somos tus esclavos!
19 Pero José les respondió:
No me tengan miedo. ¿Acaso soy Dios para castigarlos? 20 Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que yo pudiera salvar la vida de muchas personas. 21 No, no tengan miedo. Yo seguiré cuidando de ustedes y de sus hijos.
Así que hablándoles con ternura y bondad, los reconfortó.
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Cuando estudiamos la vida de José las cosas que más nos impacta de su vida es la especial capacidad que tuvo para perdonar a sus hermanos, incluso aunque éstos llegaron a pensar en asesinarlo.
Generalmente, utilizamos este pasaje para hablar de la importancia de perdonar, pero esta vez quisiera que veamos los dos lados de la moneda, y también analicemos la actitud que debe tener aquel que pide perdón.
1.- Perdonando como José:
José era un hombre sensible (v.17): a pesar de todos los años que estuvo de esclavo, en la cárcel, alejado de su familia, José no endureció su corazón. Esto solo se logra manteniendo el sueño de Dios vivo en nuestros corazones. No en vano le llaman “José el soñador”. Nadie como este hombre para aferrarse a ese sueño.
Cada vez que veas que las cosas no resultan como esperabas, que las dificultades parecen multiplicarse y las opciones desvanecerse frente a tus ojos, te animo a que sigas soñando, mantén vivo el sueño de Dios en tu corazón porque será la única manera de que tu fe pase la prueba y se materialice ese sueño en el momento que menos lo esperas, en el tiempo perfecto de Dios.
José era un hombre humilde (v.19): José, lejos de decir “ahora que tengo poder me vengaré de los que me hicieron daño”, mantuvo siempre presente que él no era quién para tomar el lugar del Señor. Demostró un conocimiento excepcional del carácter y la voluntad de Dios para su vida y la de sus hermanos.
Para llegar a ese nivel de humildad necesitamos tener una relación diaria con Dios, no solo un tiempo devocional en el cual estudiamos Su Palabra, si no también hacerlo parte de cada momento del día, es imprescindible invitar al Espíritu Santo a ser nuestro mejor amigo, confidente, consejero, que tengamos dependencia absoluta de Él, para que así sea reproducido su carácter en nosotros.
José era un hombre de propósito (v.20): José estaba claro en cuanto al propósito para el cual Dios lo había escogido y en ningún momento dudó. Se mantuvo firme y no renegó, ni siquiera en los peores momentos.
Si aún no sabes cuál es el propósito por el cual estás en el lugar en donde te encuentras, ó compartiendo con las personas que están a tu alrededor, clama al Señor y pídele que te revele su propósito, el motivo por el cual te colocó en el lugar en donde estás y los tiempos perfectos para actuar. Y confía en que Su voluntad es buena, agradable y perfecta.
José era un hombre compasivo (v.21): José no solo les dice “los perdono”, sino que los consuela, les da ánimo.
(continuará la segunda parte... "PIDIENDO PERDÓN COMO SUS HERMANOS")

Saturday, February 18, 2012

¿MURO O PUERTA?

Hoy recibí una llamada de mi amiga Ana Victoria (Vicky) Mendoza (desde Londres) y compartió una Palabra en Cantares 8, esa palabra es la siguiente (traté de interpretarla lo más parecido posible a lo que ella me dijo y agregué un par de conceptos):

CANTARES 8:8-9

(NTV)

Los hermanos de la joven

8 Tenemos una hermanita demasiado joven para tener pechos. ¿Qué haremos con nuestra hermana si alguien pide casarse con ella?

9 Si es virgen como un muro, la protegeremos con una torre de plata;

pero si es promiscua como una puerta que gira, le trabaremos la puerta con una barra de cedro.

10 Yo era virgen como un muro, ahora mis pechos son como torres. Cuando mi amante me mira se deleita con lo que ve.

(RV 1960)

8 Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos, ¿qué haremos a nuestra hermana Cuando de ella se hablare?

9 Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata; si fuere puerta, la guarneceremos con tablas de cedro.

10 Yo soy muro, y mis pechos como torres, desde que fui en sus ojos como la que halla paz.

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En el versículo 9 hay dos elementos que fácilmente podríamos compararlos con las actitudes que como seres humanos y cristianos adoptamos: “un muro” ó “una puerta”.

Este versículo dice:

1.- “Si es virgen como un muro, la protegeremos con una torre de plata” (NTV) ó “Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata” (RV)

El ser virgen no solo habla de sexualidad, nos habla de la integridad de la persona, de la consagración, de la pureza de su corazón, de la transparencia con la que se maneja y vive.

Una persona con esas características es como un muro: sólido, estable, fuerte, inamovible de su posición, difícil de derribar y es digno de que sobre él se edifique un palacio de plata, de que se le proteja con una torre de plata. En otras palabras, merece atención, cuidado, admiración, de exaltación.

2.- “Si es promiscua como una puerta que gira, le trabaremos la puerta con una barra de cedro” (NTV) ó “si fuere puerta, la guarneceremos con tablas de cedro” (RV)

El ser como una puerta que gira podríamos compararlo con las olas del mar, que van y vienen, como dice en el libro de Santiago 1:6. Nos habla de la inestabilidad en las decisiones, la falta de compromiso, las debilidades de una persona. Sin embargo, lo hermoso de esta parte del versículo es que Dios no desecha a quienes son puertas giratorias en algún momento de sus vidas, lo que el Señor hace con ellas es guarnecerlas (guarnecer significa proveer de lo que necesitan, abastecer, surtir, defender, embellecer, adornar, revestir, equipar, aparejar, acicalar, dotar, reforzar, amurallar).

Aquellos que ya son muros, son dignos de exaltación y honra, aquellos que son puertas giratorias, merecen ser estabilizados, reforzados y embellecidos por aquellos muros que Dios ha colocado a su alrededor. ¿Acaso no es ese el cuerpo de Cristo del que anhelamos formar parte?


Dios no se retracta de su llamado y mucho menos de sus promesas, si eres un muro fuerte necesitarás la protección de los que están a tu alrededor para que no seas debilitado, y si eres una puerta que aún gira, que va y viene, entonces necesitarás que aquellos que son muros coloquen esa barra de cedro que detendrá ese vaivén, requerirás la guarnición (reforzamiento) de aquellos que desean lo mejor para ti y tienen la madurez espiritual para ayudarte a conseguir la estabilidad que necesitas.