Saturday, February 18, 2012

¿MURO O PUERTA?

Hoy recibí una llamada de mi amiga Ana Victoria (Vicky) Mendoza (desde Londres) y compartió una Palabra en Cantares 8, esa palabra es la siguiente (traté de interpretarla lo más parecido posible a lo que ella me dijo y agregué un par de conceptos):

CANTARES 8:8-9

(NTV)

Los hermanos de la joven

8 Tenemos una hermanita demasiado joven para tener pechos. ¿Qué haremos con nuestra hermana si alguien pide casarse con ella?

9 Si es virgen como un muro, la protegeremos con una torre de plata;

pero si es promiscua como una puerta que gira, le trabaremos la puerta con una barra de cedro.

10 Yo era virgen como un muro, ahora mis pechos son como torres. Cuando mi amante me mira se deleita con lo que ve.

(RV 1960)

8 Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos, ¿qué haremos a nuestra hermana Cuando de ella se hablare?

9 Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata; si fuere puerta, la guarneceremos con tablas de cedro.

10 Yo soy muro, y mis pechos como torres, desde que fui en sus ojos como la que halla paz.

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En el versículo 9 hay dos elementos que fácilmente podríamos compararlos con las actitudes que como seres humanos y cristianos adoptamos: “un muro” ó “una puerta”.

Este versículo dice:

1.- “Si es virgen como un muro, la protegeremos con una torre de plata” (NTV) ó “Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata” (RV)

El ser virgen no solo habla de sexualidad, nos habla de la integridad de la persona, de la consagración, de la pureza de su corazón, de la transparencia con la que se maneja y vive.

Una persona con esas características es como un muro: sólido, estable, fuerte, inamovible de su posición, difícil de derribar y es digno de que sobre él se edifique un palacio de plata, de que se le proteja con una torre de plata. En otras palabras, merece atención, cuidado, admiración, de exaltación.

2.- “Si es promiscua como una puerta que gira, le trabaremos la puerta con una barra de cedro” (NTV) ó “si fuere puerta, la guarneceremos con tablas de cedro” (RV)

El ser como una puerta que gira podríamos compararlo con las olas del mar, que van y vienen, como dice en el libro de Santiago 1:6. Nos habla de la inestabilidad en las decisiones, la falta de compromiso, las debilidades de una persona. Sin embargo, lo hermoso de esta parte del versículo es que Dios no desecha a quienes son puertas giratorias en algún momento de sus vidas, lo que el Señor hace con ellas es guarnecerlas (guarnecer significa proveer de lo que necesitan, abastecer, surtir, defender, embellecer, adornar, revestir, equipar, aparejar, acicalar, dotar, reforzar, amurallar).

Aquellos que ya son muros, son dignos de exaltación y honra, aquellos que son puertas giratorias, merecen ser estabilizados, reforzados y embellecidos por aquellos muros que Dios ha colocado a su alrededor. ¿Acaso no es ese el cuerpo de Cristo del que anhelamos formar parte?


Dios no se retracta de su llamado y mucho menos de sus promesas, si eres un muro fuerte necesitarás la protección de los que están a tu alrededor para que no seas debilitado, y si eres una puerta que aún gira, que va y viene, entonces necesitarás que aquellos que son muros coloquen esa barra de cedro que detendrá ese vaivén, requerirás la guarnición (reforzamiento) de aquellos que desean lo mejor para ti y tienen la madurez espiritual para ayudarte a conseguir la estabilidad que necesitas.

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