Monday, November 8, 2010

A QUIEN YO ABRA LA PUERTA ENTRARÁ

"El otro discípulo entro en la tumba y cuando vio lo que había pasado, creyó" Jn20:8

Humanamente solo creemos en lo que vemos, pero Dios nos pide fe para poder actuar en nuestras vidas. Creo que, luego de Jesús ser apresado, el único que realmente creyó de los 12 fue Judas, al punto de ahorcarse. No esperemos a que el diablo nos acuse. Rechazamos hoy todo espíritu de culpabilidad y declaramos el perdón de nuestro Padre Celestial sobre nuestras vidas. Bendecidos los que creen sin ver!

Irónicamente Judas significa “alabanza”, Dios nos da un nombre, nosotros decidimos si le hacemos honor o no.

Judas no era un desconocido, el compartió de igual manera con Jesús durante tres años, comió, oró, vio los mismos milagros que vieron los otros 11, pero Satanás conquistó su corazón, pudo haber sido cualquiera de los 12, de hecho debía ser uno de ellos porque ya así Dios lo había revelado mucho tiempo antes a los profetas, así que fue dada potestad al enemigo de elegir uno de ellos para usarlo como instrumento de traición, resultando Judas el que abrió la puerta de su corazón.

Y también Judas, el que le entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos”. Jn 18:2

¿Cuántas veces no hemos agradecido a Dios por hacer algo en nuestra vida y cuántas más no le hemos abierto las puertas de nuestro corazón y pensamiento al enemigo?

Ahora bien, podríamos decir que Pedro cometió un error igual de grave al negarlo tres veces, porque Judas no pertenecía a ese círculo íntimo de discípulos, conformado por Juan, Jacobo y el mismo Pedro. Pero aún así, dice la Palabra que Pedro lloró amargamente y se arrepintió, pero Judas, aunque también se arrepintió eligió el camino equivocado, en vez de venir a los pies de Jesús por perdón, fue consumido por la culpabilidad que le ministró el enemigo:

“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente”. Mt 26:75

“Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Mt 27:3-5

¿Que hizo y sigue haciendo el enemigo cuando nos tienta?

1) Nos presenta su ofrecimiento como lo mejor que puede pasarnos en la vida, incluso nos hace creer que Dios lo aprueba.

2) Una vez que caemos en su juego nos quita lo que muy gentilmente nos ha ofrecido (SIN AVISO Y SIN PROTESTO)

3) Nos ataca con pensamientos de culpabilidad y nos hace creer que ante “tal pecado” no hay perdón de Dios.

Finalmente, la realidad es que Dios nos dice: “YO TAMPOCO TE ACUSO, VE Y NO PEQUES MÁS”

A quien yo abra la puerta, entrará.

by Itala D´Ambrosio Silva

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