Wednesday, April 4, 2007

"TIEMPO": Amigo ó Enemigo


"Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.

Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai".

(Gen 15:3-6 / 16:1-2)



Viendo la película sobre la vida de Abraham y cómo nació Ismael trajo algunas preguntas a mi mente:

¿Cuántos "Ismaeles" he tenido en mi vida?
¿A cuántos Ismaeles les he dado vida mientras esperaba en Dios?
¿Cuántas veces tomé una mala decisión para obtener las promesas de Dios en el momento que yo consideré correcto?
¿y cuántas veces he confiado más en personas o circunstancias que en la fidelidad del Señor?

En algunos casos el tiempo es una gran ayuda, en otros es el peor enemigo que nuestra fe pueda enfrentar. Es parte de nuestra naturaleza ser impacientes y tenemos la costumbre de intentar cumplir la visión de Dios empleando nuestros propios métodos.

¿Por qué el tiempo parece volar cuando estamos de vacaciones pero cuando estamos atrapados en el tráfico a punto de llegar tarde a algún sitio nos da la impresión de que transcurren horas en vez de minutos? Quiero decirte que el tiempo es el mismo, el día aún tiene 24 horas, y una hora 60 minutos. El tiempo no cambia, lo hacemos nosotros.

Podemos hacer ambas cosas, esperar en el Señor por sus promesas y, entretanto, prepararnos para recibirlas. ¿Qué clase de padre da un carro a su hijo sabiendo que necesita primero clases de manejo?

De ninguna manera esperar en el Señor es un asunto fácil, por el contrario, es:

1) Una prueba del amor: correspondiendo al sacrificio que por amor hizo Jesús por nosotros.

"conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna" Judas 1:21.

2) Una prueba de fe: un período en donde nuestras creencias se fortalecen ó debilitan.

"Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos”. Rom 8:24 - 25

3) Una prueba de paciencia: recordando que la paciencia es uno de los frutos del Espíritu.

"Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía". Sant 5: 7.

4) Una prueba de sabiduría: esperando para dar los pasos adecuados en el momento oportuno.

"También en el camino de tus juicios, OH Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma" Isa 26:8

5) Una prueba de coraje: arriesgar lo que vemos para obtener lo que no hemos visto aún.

"Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová". Sal 27:13-14

6) Una prueba de compromiso: no es suficiente con esperar en ÉL, debemos demostrar que realmente hemos sido transformados y vivir ese cambio día a día.

“Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”. 2Pe 3:13-14

Dios te bendiga!

By Itala D´Ambrosio

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